Aprenda todo lo posible acerca de los cambios que experimentará su cuerpo y de cómo su bebé está creciendo. Hable con su médico, enfermera, madre, sus amigos y otras mujeres acerca de su embarazo, la labor y el parto. Asista a clases de preparación para el parto, lea libros y observe videos de embarazos normales y partos. Piense cómo quiere dar a luz. Escoja el personal de salud que la ayude a tener confianza en el embarazo y el nacimiento del bebé.
Siga una dieta balanceada, preste atención a las recomendaciones de la pirámide de los alimentos. Evite las substancias que pueden hacerle daño a usted y a su niño, tales como: cigarrillos, alcohol y drogas de la calle. No tome ningún medicamento que no haya sido consultado con su médico. Manténgase activa. Si hace ejercicios, no deje de practicarlos, pero antes consulte al médico. Los ejercicios que los expertos recomiendan a las mujeres que no hacían ejercicios antes de su embarazo son: caminar o nadar.
Deje que su cuerpo le diga si requiere siestas cortas durante el día y que determine cuántas horas de sueño necesita en la noche. Háblele a su hijo/a y disfrute el creciente apego con él. Compruebe que el bebé reacciona al sentido del tacto tan temprano como a las 10 semanas de embarazo. Un poco más tarde reacciona a la luz, a su voz, a la música y a otros sonidos. Disminuya el estrés en su vida, respirando lenta y profundamente. Planifique el nacimiento de su bebé. Disfrute este momento especial de sus vida. Tenga confianza en la habilidad que tiene su cuerpo para hacer nutrir y dar a luz a este bebé como lo han hecho las mujeres por siglos.
De acuerdo con la Lic. Yanira Cohen, a los siete meses los niños deben decir tres palabras: mamá, papá y agua. Al año su lenguaje debe componerse de diez palabras. Al año y medio, veintiocho palabras; a los dos y medio debe decir palabras 275 y poder estructurar frases sencillas. A los tres años 375 y a los cuatro años debe contar con 2.500 palabras en su vocabulario. Si no se cumple con los requerimientos de cada edad, al llegar a la siguiente etapa se observará un atraso en el desarrollo del lenguaje.
La experta comentó que a su consultorio llegan muchos niños y niñas con problemas del lenguaje y de comportamiento, porque al no poder comunicarse con su entorno, llaman la atención con golpes, gritos o pataletas. Una vez los ayuda, ellos descubren todas las posibilidades que tienen y mejoran notablemente su conducta.
La terapia del desarrollo auditivo y del lenguaje conlleva ventajas para todos. Para los padres, porque participan en el desarrollo de sus hijos, conocen cada una de las etapas del desarrollo, integran a las familias, se interesan por la naturaleza del habla de sus hijos y establecen una comunicación efectiva.
La sociedad tendrá infantes y adultos con personalidad, inteligentes, integrados, bien portados, con alta autoestima y valores. Pero el mayor beneficiado es el niño/a, quien desarrolla su lenguaje y el 80% de su inteligencia que se potencia de 0-4 años, es perceptivo y se le facilita mucho la lectoescritura. La interesante presentación de la licenciada Cohen concluyó con el siguiente proverbio chino: "La vida de un niño es como un trozo de papel en el que todos los que pasan dejan una señal". Dejemos una huella positiva en la vida de nuestros hijos.