Variedades

Empresarios se pronuncian

Algunos afirman que ir contra los promotores de eventos no es la solución para resolver el problema.


Las reformas a la Ley 10 de 1974 que protege al artista nacional, las cuales presentó el diputado Víctor Juliao en la Asamblea, ya ha generado reacciones.

Alberto Gaitán, quien es promotor de eventos con su empresa Gaitanbros, y a la vez cantante, expresó que caerle a los promotores no es la solución, ya que los artistas nacionales tienen que preocuparse por su carrera.

 

Aunque el intérprete panameño mencionó que no ha tenido la oportunidad de leer el documento completo, afirmó que la persona que no ha organizado eventos no sabe qué es eso y no se puede opinar por opinar.

“Si me pongo del lado de los promotores, te diría que no tenemos una ayuda por parte de nadie y uno apuesta su capital para organizar eventos arriesgándose si la gente va o no, entonces la ley es para que uno pague más impuestos”, expresó Alberto.

 

Gaitán siguió diciendo que si se pone en el lugar de los músicos, hay que destacar que el respeto se lo ganan los mismos artistas, ya que tienen que hacer “shows” con todo lo que se necesita. “Ser telonero significa que debes tener una canción pegada en la radio y una buena producción”, resaltó.

Además, criticó la actitud de algunos cantantes que no se preocupan por hacer prueba de sonido y pagarles a sonidistas para hacer un buen ‘show’.

Por su parte, David Candanedo, de Magic Dreams, manifestó que está de acuerdo con que se proteja al artistas nacional, y resaltó que eso es algo que ellos siempre tratan de hacer en sus conciertos.

 

En cuanto a pagarle 2,500 balboas al cantante que se presente como telonero expresó que no le parece correcto, ya que no es lo mismo contratar a un artista nuevo, que a uno que ya tenga una trayectoria nacional e internacional y cree que deben ser justos en eso.

Otros opinan:Haydeé Tuñón, de Multimagen Entertainment, señaló que siempre incluye dentro de sus conciertos internacionales a un istmeño, como artista invitado, en toda la publicidad y se le paga los honorarios.

Aunque, Tuñón resaltó que la idea se hace para que complemente el espectáculo, pero esto no lo hace más famoso.

 

“Por experiencia como promotora de artistas (nacionales como internacionales), si el artista en general es bueno, se preocupa por hacer un buen trabajo, invierte su tiempo en promocionarse, está a la vanguardia, hace música que le guste a la gente (no así mismo y para el gusto de sus amigos)”, dijo.

Es más, Tuñón comentó que entre más exigencias, imposiciones e impuestos pongan para realizar un espectáculo, este negocio no será rentable, y va a desaparecer y con ello todos los proveedores independientes, y las empresas que brindan los servicios de producción técnica, se verán afectados.

Cristóbal “Toby” Muñoz, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Música, Artistas y Similares de Panamá (SITMAS), explicó que este anteproyecto no es prudente y hay que hacer un análisis concienzudo para saber en cuánto se afectaría la competitividad de los sectores involucrados.

“Las instituciones publicas y ONG a las que se les quiere distribuir el 5% del que habla la reforma, reciben por parte del Estado, la suma aproximada de 1,390 millones de balboas anuales y si con esos ingresos no han logrado comprar instrumentos musicales para beneficio de la población musical, nos parece irrisorio que se pretenda distribuir algún porcentaje de la Ley-10 para que lo logren”, finalizó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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