En su vida los certámenes de belleza son una parte muy importante, al punto que entre sus planes siempre ha estado convertirse en Señorita Panamá.
Hablamos de Kathia Real, la soberana del Carnaval de Panamá 2007, quien ha sobrepasado varios obstáculos para obtener el éxito. Uno de ellos es enseñarle a las personas que una cara linda puede vivir en un barrio popular, y sobre todo, que aunque resulte un poco complicado, todos pueden alcanzar sus sueños. "Siempre me preguntan cómo influyó vivir en Viejo Veranillo. Eso no me molesta, ya que tengo vecinos profesionales, doctores, enfermeras, abogados, en fin, de casi todas las carreras. Vivir allí nunca fue un problema para mí, sobre todo porque mis padres estuvieron presentes. Recuerdo que de niña mi madre nunca me dejó que me reuniera con gente mala", nos comentó la ex reina.
Lo bueno de esta chica, de 23 años, es que a pesar de esa sombra que la persigue por vivir allí, ella ha aprovechado cada oportunidad que se le ofrece para salir adelante.
Y es precisamente por esas ganas de ser una profesional que se gradúa de Fonoaudiología.
Adicta a los certámenes.
El crecimiento profesional de Kathia lo ha compartido con los concursos de belleza. Éstos se iniciaron a muy temprana edad, cuando fue princesa de un reinado en la escuela primaria. Pero fue al ingresar a la universidad, cuando se convirtieron en su verdadera pasión. Antes de ser coronada reina del Carnaval de Panamá 2007, ya había portado la corona de la Reina Novata de la Universidad de Las Américas (UDELAS). Luego prueba suerte en el Carnaval Capitalino en el 2004, pero no logró figurar.
Esos pasos por los certámenes de belleza le abrieron las puertas para ser fichada por la agencia de modelos de Panamá, Whilhemina Panama Talents.
Además de eso y luego de ser la soberana del carnaval, es contratada por la Junta del Carnaval de Panamá para ser la chaperona y asesora de imagen de las próximas reinas carnestolendas.
Entretanto trabajó, y gracias a su responsabilidad, a principio de este año representó a Panamá en el concurso Miss Tourism, celebrado en China; no figuró, pero le quedó la experiencia necesaria para participar en Señorita Panamá 2009. Dentro de poco inicia sus entrenamientos de gimnasio y la estética. Además, está en planes de aumentarse las bubis y la nariz, aunque ésta última le da miedo.
¿Los amores? Desde hace dos años su corazón le pertenece a Mauro, un chico que ha tenido que soportar la distancia de la bella por sus múltiples tareas. "A pesar de que tengo muchos compromisos, saco tiempo para él. Aunque él me dice que quiere más, pero me entiende", dijo.