Variedades

En búsqueda de la total tolerancia hacia los homosexuales en Panamá

‘La publicación de Hombres enlodados coincidirá con la Feria del Libro en Panamá 2013. Iré a presentar el libro, pero para esas mismas fechas también me gustaría hacer un montaje de una obra’.


Iranela Sánchez / PANAMA AMERICA
  • Javier Stanziola
  • Economista y dramaturgo
  • Edad: 41 AÑOS.
  • nacionalidad: panameña.
  • hobbies: PRACTICAR YOGA, LEER Y MONTAR BICICLETA.

Javier Stanziola fue uno de los ganadores del Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró 2012 con su novela “Hombres enlodados”.

En una entrevista con Ey! habló sobre sus proyectos, ideas, aspectos de personalidad y algunos obstáculos sufridos a causa de su homosexualidad.

¿Qué tiempo le tomó escribir la novela y cuáles son los temas que desarrolla en ella?

Me tomó casi dos años estructurarla y editarla.
Pero venía haciendo investigaciones sobre la época en que se desarrolla (los ochenta en Panamá) y sobre la identidad sexual por casi una década.

La novela trata temas como el exilio sexual, la discriminación sexual y la identidad masculina panameña a finales del siglo veinte.

¿En qué se inspiró y qué pretende transmitir con “Hombres enlodados”?

Varias cosas inspiraron la novela.
Hace un par de años, alguien me comentó que su sobrino de quince años era “gay”. Yo pensé que se referían a que el chico tenía novio, que ya había empezado a tener relaciones sexuales a esa edad. Pero no. Ellos pensaban que era así porque al chico le gustan los musicales de Broadway.

Los padres de este chico no sabían qué hacer y estaban muy preocupados por su futuro.

Al mismo tiempo, también leía los comentarios en las redes sociales que se hacían en Panamá sobre la comunidad “gay”. Cuando leí en un sitio web que alguien pensaba que todos los “gays” merecían ser abaleados, pensé que todavía hacía falta escribir sobre este tema.

Así fue que me decidí a escribir sobre un chico adolescente al que le gustan las telenovelas, los concursos de belleza y se depila las piernas porque hace mucho calor. Por supuesto, sus padres quieren que el chico esté pateando pelota, quieren curar su homosexualidad.

En realidad, el chico está descubriendo su identidad sexual. Él está enamorado de la sirvienta, del general Paredes, de cualquier uniformado que salga en “Todo por la Patria” y de su mejor amiguita del salón.

Pretendo que la novela nos lleve a conversar más abiertamente sobre la identidad sexual humana, que no es fija. Es fluida, es compleja. Nos gusta etiquetar a los niños desde chiquitos, que no jueguen con la Barbie, que eso los vuelve “gay”. El asunto es más complejo y requiere, como padres, mucha más paciencia, entendimiento y apoyo.

También, espero que la novela ayude a incrementar la tolerancia hacia los homosexuales en Panamá. Es increíble que todavía existan tanta discriminación y creencias medievales sobre los homosexuales. En el siglo XIX y en el XX, las mujeres y los negros en muchos países también fueron discriminados por interpretaciones religiosas que se hicieron en épocas medievales y que aún sirven para dividir y lastimar. Al final, somos seres humanos y bajo la ley deberíamos ser tratados con igualdad, sin prejuicios.

¿Desde cuándo vive en Inglaterra y por qué decidió irse de Panamá?, ¿fue por su homosexualidad? (Disculpe que sea tan enfática, pero deseo que me hable de este proceso, ya que vivimos en un país donde el machismo es un defecto social).

Vivo fuera del país ya hace casi 25 años.
Primero viví en Colombia, luego en Estados Unidos. En 2003 me mudé a Inglaterra. Allí vivo con mi pareja, un norirlandés con quien tengo una unión civil legal. Hace 5 años adoptamos un niño que ahora tiene 6 años.

Desde que adoptamos a mi hijo, me siento como un exiliado sexual. Me encantaría, me muero por regresar al calor, la pasión, las contradicciones deliciosas de mi patria, pero no puedo porque soy “gay”.

A mi pareja le encanta la cultura panameña, nuestras playas y bosques. Y a mi hijo le gusta el desorden de los domingos de familia en Panamá. Pero en mi país, mi unión civil no tiene validez y mi hijo enfrentaría prejuicios.

Pero espero pronto conseguir la coraza de hierro familiar para que los tres nos mudemos para allá. Y sería importante hacerlo. Cuando la gente nos conoce en Panamá, se dan cuenta de que al final no hay nada peculiar o raro en nosotros.

Mi pareja y yo vivimos en el supermercado, discutiendo por dinero y decidiendo quién va a lavar los platos después de la cena. Y a mi hijo le gustan los deportes y no le gustan los vegetales, como a cualquier otro niño.

¿Qué le ha dejado esta experiencia de triunfo? Refiriéndome al concurso.

Me ha abierto muchas puertas en Panamá y Latinoamérica.
Este en particular me da la oportunidad de promocionar mi nueva faceta como novelista. También me ha dado la plataforma para conocer muchísimos escritores y artistas fabulosos que hay en Panamá.

Además de escribir, ¿qué otra faceta desempeña en Europa?

En Inglaterra soy economista.
Hago estudios de consultoría en el campo de economía cultural y dirijo el equipo de investigaciones sociales de una compañía sin fines de lucro que apoya a constructoras de casas para gente de bajos recursos.


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847660
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América