Variedades

En espera del arcoíris

Esta vez, decidí compartirles la historia de Gaby De Orbegozo, la cual considero de mucho valor y positivismo. Actualmente a su...

Nilena Marín
Nilena Marín

Esta vez, decidí compartirles la historia de Gaby De Orbegozo, la cual considero de mucho valor y positivismo. Actualmente a sus 33 años, enfrenta una gran prueba que, con motivación inspirada en sus sueños, su familia, novio y seres queridos sigue adelante, paso a paso, para superar esta etapa de su vida. Este capítulo de su libro se llama: "Cáncer de mama".

Todo empezó un día común, de esos ir y venir por el trabajo, atender a sus hijos y la rutina cotidiana. En fin, ella siempre estuvo pendiente de hacerse sus exámenes médicos a tiempo y realizarse autoexámenes, por amor y cuidado propio y porque en su familia existe un historial de cáncer. Es allí donde, realizándose una autoexamen siente "algo" diferente y ese algo le dio el giro a su vida por completo. Por su mente pasaron muchas cosas como la nueva relación que tenía, sus hijos y en fin, pasaron miles de "imágenes" por segundo que le hicieron, de alguna manera, caminar hacia adelante.

La llamada

 

Primer paso, la mamografía. Los técnicos estaban impactados y comentaban: ¿Cómo nos envían a una mujer de 33 años? ¡Está muy joven!, decían ellos. Pero Gaby no se detuvo, insistió para que le realizaran el examen y así fue. Resultado: Negativo. ¡Qué extraño!, decía Gaby, pero así como ella sintió "algo", la doctora, su ginecóloga de confianza, lo había notado también así que, no dudó en ir por un ultrasonido.

En el ultrasonido, los técnicos descubren que en efecto existe "algo". Ese mismo día, la doctora de Gaby estuvo pendiente de todos sus exámenes y es cuando le informó que debía concertar una cita con un cirujano para que le realizaran una biopsia. Esa misma semana, logró obtener la gran cita con el oncólogo. El doctor le comentó a Gaby: ¡Tranquila! El tumor puede ser benigno; y así, colocó en su seno una aguja especial para tomar una muestra para luego ser enviada al patólogo.

Tres horas después, Gaby recibe una llamada del oncólogo: "Su biopsia es positiva. ¡Es cáncer!"

 

El cáncer y la operación

¿Cómo le daré la noticia a mi familia?, se preguntaba Gaby. Ella evitó hablar sobre el tema para no alarmarlos, pero ya existía un resultado y debía afrontar lo que sucedía.

Menos de un mes, la valiente Gaby entró al quirófano donde le realizaron la mastectomía del seno izquierdo. La operación fue exitosa, el tumor era pequeño, sin metástasis y los ganglios linfáticos estaban limpios, lo cual indicó que el cáncer no se había propagado por el sistema linfático.

 

Segundo golpe: "la quimio"

El tumor es muy agresivo, es "triple negativo" lo que indica que no tiene origen conocido y adicional, tiene una rapidez de crecimiento del 60%, comentó el oncólogo a Gaby. Al recibir esta noticia sobre la nueva aventura llamada: "quimio", pasó por su mente nuevamente el hecho de cómo contar a su familia, a su novio y a su hijo mayor de 8 años, este nuevo giro. Sin meterle mucha mente, se dirigió al salón de belleza, pidió un corte de cabello y así, con su "nuevo look" es cuando sintió que estaba lista para dar la gran noticia.

Familia

 

Para Gaby, su familia y novio son su gran pilar. Son los seres que, sin importar su situación, su estado de ánimo o físico están allí para apoyarla en las sesiones de quimio. La historia de Gaby es fascinante. En lo personal me cautivó ver su energía y su fuerza a través de sus fotos, que sin importar que no tiene ni un solo cabello, las comparte en sus redes sociales, mostrando una gran sonrisa para enseñarnos a ser positivos y perseverantes.

"No voy a dejar que una enfermedad se interponga en mis metas, en estos momentos estoy en la tormenta esperando por mi arcoíris", Gaby de Orbegozo.


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1023859
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América