Después de un arduo día de trabajo en la oficina, llegas a la casa cansada, para descubrir que aún te queda "algo" de trabajo por delante porque tienes que preparar la cena y limpiar un poco.
De pronto, cuando la comida aún no está lista, tu esposo llega dispuesto a cenar. En ese momento, comprendes su agotamiento, pero te gustaría que te ayudara aunque sea con el refresco o poniendo los cubiertos en la mesa. Sin embargo, lo único que él necesita en ese momento es una fría cerveza o un vino antes de la cena, mientras se relaja en el sofá contándote de algunos detalles de la casa o sucesos del día. Pocos minutos más tarde, abre el periódico para enterarse a plenitud de los últimos acontecimientos mundiales o simplemente enciende el televisor para ver las noticias locales. Total, no hay más nada que hacer mientras la cena está lista.
Repentinamente, suena el teléfono y resulta que es tu madre alterada por algo que tu padre le ha dicho o hecho o simplemente preocupada por el perro o el gato.
Tu esposo, ya bastante relajado, se acerca, te rodea con sus brazos y empieza a regalarte unos sensuales besitos en el cuello.
Por supuesto, tú te enojas porque no puedes creer que en un momento como ese él esté pensando en sexo, justo cuando estás más agotada y enredada que nunca... quizás cinco minutos más tarde te encuentras arrepentida de haber desperdiciado ese explosivo momento, pero ya él se acomodó nuevamente en el sofá y a lo mejor espere fielmente hasta el fin de semana o el otro o bueno, cuando saques algo de tiempo, si es que no tiene tanto apetito...
Puede ser que en otro caso, hayas estado deseando que llegara la noche más rápido que los demás días, te has preparado con calma porque es tu día libre, sólo esperas que él se presente para sorprenderlo. Bajaste las luces, música suave, fragancia sensual, velas, delicada ropa interior, el teléfono desconectado, los niños con tu madre. Cada detalle finamente elegido.
Te parece irreal esta situación, sobre todo si tienes niños, pero te asombrarías de saber cómo los hombres ansían la libertad, el absoluto abandono de toda responsabilidad que "algunas mujeres" están dispuestas a ofrecer a la hora del sexo.
No obstante si comparáramos el papel que desempeña la típica esposa, en la casa, con los niños y con el esposo, la competencia se hace bastante difícil, pero puede ganarse con astucia, mucha creatividad y amor.
COMPRENDALO COMO LO HARIAN "ELLAS"
Es importantísimo que la vida sexual de la pareja no esté al azar, que no se deje en un segundo plano para cuando haya tiempo y no estén cansados. Debes entender a tu esposo como lo haría una mujer desconocida, es decir, poniendo de relieve sus necesidades sexuales y lo demás para otro día.
En esos momentos, para ellos el sexo es lo más importante y se olvidan del resto del mundo. Haz tú lo mismo.
Luego de escuchar varias opiniones al respecto de mujeres casadas y no casadas, te ofrecemos una serie de recomendaciones basadas en la experiencia.
SI QUIERE JUGAR... JUEGUE
Algunos estudios sobre la sexualidad indican que el 54% de los hombres, en contraposición al 19% de las mujeres, piensa diariamente en el sexo, sin embargo muchas y muchos aclaran que lo más probable es que los hombres piensen más a menudo en el acto sexual en sí, pero las mujeres piensan en la sexualidad con igual frecuencia, incluyéndolo todo, desde besarse, abrazarse y agarrarse las manos, hasta hacerse el amor.
Entonces, ¿por qué no hacerle saber a tu esposo lo que pasa por tu cabeza? Una mujer que se sienta impulsada hacia el sexo y esté dispuesta a hacer el primer movimiento (al menos algunas veces) es una bendición para el esposo.
Los sexólogos indican que para los hombres es en extremo excitante que una mujer a quien le guste el sexo tanto como a ellos, se lo haga saber, se lo diga, se lo manifieste de alguna manera. Es una explosión de espontaneidad, energía y amor.
TIEMPO PARA RETOZAR
Hacer planes para tener sexo indica que hay entusiasmo... Tienes que reservar un tiempo para ello, tratando de que no sea una actividad que ocurra sólo cuando ninguno de los dos tenga nada mejor que hacer, sino también cuando se organicen para hacerlo... porque lo esperan con la misma ilusión, porque tú lo deseas tanto como él. Cuando los dos tienen la vida complicada y no encuentran tiempo para el sexo, es difícil que se produzca espontáneamente. Por otra parte, si lo planean todo, desde la comida hasta las vacaciones, ¿qué tiene de malo hacer lo mismo con el sexo?
LOS DETALLES
Hacer el amor en un hotel de lujo o en un parador de carretera; a la luz de las velas o de una lámpara... son preferencias, y muchos hombres las tienen definidas si se trata del ambiente en que se van a desenvolver sexualmente, pero no siempre las comunican, por temor a que puedan parecer un poco "femeninas". Después de todo, se supone que sean las mujeres las que se inclinen por los detalles románticos. Sin embargo, puedes encontrarte con que las luces bajas, los candelabros, las sábanas de satín, o un florero con rosas junto a la cama, lo exciten a él tanto como a ti.
UN CUERPO ESBELTO
Si eres esbelta y bien formada, no sólo serás un excitante visual, sino que resultarás más ágil y flexible, y más apta para experimentar mayor número de posiciones, y con más vigor (músculos fuertes en el bajo estómago, usualmente propician orgasmos más fuertes). Mientras mejor te sientas con tu cuerpo, más relajada y deshinibida estarás.
Así que, a levantarte y moverte por el bien de tu matrimonio. No tienes ni que inscribirte en un gimnasio. Se queman muchas calorías cuando se limpia, al montar en bicicleta, ir al supermercado, caminar cuesta arriba, correr, nadar, caminar a paso normal, etc. Lamentablemente, el sexo quema sólo unas seis calorías por minuto en el estado de más alta excitación previo al orgasmo y la etapa inmediatamente posterior. Tendrías que pasarte el resto de tu vida en los ajetreos justamente anteriores y posteriores al éxtasis, para perder unas libras con este ejercicio.
EN LA DUCHA
Otro de los datos proporcionados indican que uno de los olores más sexuales para los hombres es el de la mujer acabada de salir de la ducha. Según las estadísticas, la actividad sexual más común -además del acto en sí- es tomar una ducha juntos.
IGUALES PERO DIFERENTES
Aunque muchos hombres reconocen que les gustaría que las mujeres piensen igual que ellos, aclaran que disfrutan de verlas tan distintas. A ellos les excitan sus gestos, su manera de vestir, de caminar.
Es importante que la mujer disfrute también de esa diferencia, desde la belleza de las uñas y el maquillaje, hasta la suavidad de sus senos y sus caderas.
La mujer que no cierra los ojos ni encoge los músculos cuando él quiere hacer el amor con las luces encendidas.
La mujer que no limita las escapadas sexuales a la alcoba. ¿Por qué reservar el sexo para el dormitorio cuando hay tantas habitaciones, para no hablar del sexo al aire libre?
La mujer abierta a nuevas experiencias de todo tipo, igual si se refieren a comida, que a gente, viajes, cine, libros.
La mujer que toma una oportunidad inesperada y la disfruta.
LA ROPA INTERIOR SEXY...
Olvídate de quitarte toda la ropa. A los hombres les gustan las mujeres que se compran ropa interior fina y linda, y se la dejan puesta o por lo menos, dejan que ellos se las quiten. (¿Para qué crees tú que son todos esos broches y botones?). Por supuesto, es poco realista esperar que siempre te subas en la cama con medias, ligar y tacones altos, pero a él le va a gustar que lo hagas de vez en cuando. El rojo y el negro son, por lo general, los colores preferidos de los hombres, pero los melocotones y rosados son, probablemente, los que más favorecen a las mujeres caucásicas (de piel blanca), y los tonos de joyas brillantes a las de piel más oscura.
EN LA MAÑANA
Son las siete en punto, estás escasamente despierta, y nada preparada para la calistenia sexual. Pero ahí está él listo para empezar el día sanamente.
Muchos hombres indican que se sienten muy lujuriosos por la mañana, con los niveles de testosterona al máximo. Debes considerar complacerlo cuando puedas; ellos afirman que se sienten muy bien cuando los han satisfecho a primera hora del día y eso les crea una sensación de agradar a la pareja enviándoles flores, notitas, llamándole a la oficina, lo que sea.
¿CANTIDAD O CALIDAD?...
Para las mujeres es más cómodo pensar o creer que a los hombres les importa la calidad en el sexo más que la cantidad (por todo aquello de la falta de tiempo), pero lo cierto es que ellos, como los niños, quieren cantidad. Muchos de los hombres interrogados dijeron preferir el sexo frecuente aunque no sea gran cosa, antes que un sólo maratón de sexo desquiciante. Hay que aprender a aceptar que a veces lo único que él quiere es "ponerse contento".