Hoy concluye la Feria Internacional del Libro, con un balance positivo a criterio y opinión de la mayoría de las personas que la han visitado en ATLAPA, como también de expositores y participantes. Ha dejado resultados tan acertado, que ya se da como un hecho que la ciudad de Panamá, será dentro de 2 años nuevamente sede del próximo evento.
Y no es para menos. Todos están felices, comenzando por la directora general del certamen, como también de quienes han formado parte del engranaje y la organización. Después de dialogar con muchos de sus participantes y de consultar con quienes tuvieron que ver con su realización, se pueden sacar algunas conclusiones como éstas:
LO BUENO
El entusiasmo de los panameños, que dieron muestras de un gran interés por la lectura, desvirtuando por completo los comentarios en el sentido de que no eran afines a la adquisición de libros.
La organización del evento, que a criterio de los participantes extranjeros, ha sido uno de los mejores que se han realizado hasta el momento. Las unidades de apoyo que durante todo el certamen, estuvieron atentos a todo lo que necesitaran los asistentes a la Feria Internacional del Libro, incluyendo el servicio de guía, atención al público, etc.
Las ventas superaron todas las expectativas y faltando solamente un día para concluir el evento, las empresas editoras participantes coincidieron en afirmar que superaron todos los cálculos y aproximaciones sobre las ventas. La atención al público y los precios estuvieron acorde a lo que el público buscaba.
LO MALO
El sonido de los celulares que a partir del día de la inauguración, no dejaron de llamar la atención durante cada una de las conferencias, provocando malestar entre los expositores, ya que el ruido a veces simultáneo de dos, tres y cuatro de estos aparatos, los desconcentraban y les interrumpían el uso de la palabra.
LO BONITO
La atención que durante la Feria Internacional del Libro se le brindó a la numerosa población infantil que asistió y que conjuntamente con los adultos, se interesaron por la lectura y por todo lo que se les presentó durante los diferentes actos culturales.
Las "ofertas" que se brindaron a los asistentes a la Feria por parte de las empresas editoriales, permitiendo que nadie regresara a casa sin un libro debajo del brazo.
LO FEO
El abuso que cometieron algunos taxistas al transportar pasajeros hacia ATLAPA desde diversos puntos de la ciudad, cobrándoles precios exagerados y por fuera de las tarifas oficiales, según se quejaron varios extranjeros que visitaron la Feria Internacional del Libro.