Pregunta: Tengo entendido que la religión católica y la protestante son muy conservadoras en lo referente a cuestiones sexuales. ¿Cómo lo maneja la religión oriental?
Respuesta: Las religiones de la cultural oriental mantienen en general una actitud positiva hacia la sexualidad. La práctica sexual es vista como algo deseable y no existe en ellas un concepto similar al del pecado original. No hay que menospreciar la educación religiosa católica que es un componente muy importante en el establecimiento de normas y valores sexuales del individuo. No está de más decirle que la actitud que cada uno adopte frente a todo lo relacionado con la sexualidad depende en una gran medida de la educación que se haya recibido y del grupo social y religioso al que se pertenezca, pero se verá mediatizada así mismo por la experiencia personal en este campo.
Pregunta: ¿Hay alguna diferencia entre los erotofílicos y erotofóbicos?
Respuesta: Erotofilia y erotofobia son dos extremos de un continuo en el que se podrían ubicar todas las personas según el grado de sentimientos y actuación hacia el sexo.
Los erotofílicos reaccionan de forma más positiva hacia los estímulos y pensamientos sexuales, aceptándolos con mayor facilidad. Se masturban con mayor frecuencia y tendrán más experiencias sexuales. En general, su actividad sexual es más placentera y en ellos son menos frecuentes las disfunciones sexuales.
Los erotofóbicos, por el contrario, reaccionan más negativamente y con mayor miedo y ansiedad a los estímulos y creencias sexuales. Es más probable que sufran problemas sexuales, presenten menos fantasías eróticas y su actividad sea menos frecuente y su comportamiento más problemático.
Pregunta: ¿Es cierto que las prostitutas no sienten placer en su trabajo?
Respuesta: Las prostitutas, en general, enfocan las relaciones sexuales con sus clientes como transacciones comerciales. Se cree que no pasan del veinte por ciento las que tienen orgasmo en sus relaciones profesionales. De hecho, es frecuente oírlas decir que lo que les ocurre durante el acto sexual mientras trabajan no les ocurre a ellas sino a su cuerpo como una entidad aparte.