Variedades

En la intimidad y sin horarios


Los estudios realizados acerca del lugar y la hora en que hombres y mujeres mantienen relaciones sexuales nos dicen que, para la gran mayoría, la hora apropiada es la noche y el lugar preferido la cama.
Para otros, hacer el amor a la hora de acostarse, les resulta difícil, dado por el cansancio de un día agobiador fuera de casa. Además, es la hora en que hay que comer, ver televisión, hacer los quehaceres domésticos, hacer tareas con los muchachos, o estar con la familia. El deseo sexual como hemos dicho repetidamente, está sujeto a las condiciones físicas, psicológicas y ambientales de cada persona, y por consiguiente, de la pareja.
La preferencia a la hora de tener intimidad parece no estar a la hora de acostarse. Según una encuesta realizada a hombres y mujeres entre las edades de 20 a 29 años, la preferencia en hacer el amor está "a cualquier hora" en un 53.6% de predilección en los hombres y en un 53.4% en las mujeres. Esta cifra no varía en relación a los encuestados entre las edades de 30 a 49 años. En cambio en las personas de ambos sexos de más de 50 años, su elección marcó exactamente lo contrario: los del sexo masculino favorecen en un 33.9% a la casilla "al acostarse" y en un 33.2% al grupo femenino.
En las representantes del sexo femenino de + de 50 años hay un desencanto hacia la intimidad a la "mitad de la noche". En cambio los hombres a esta edad y con una cifra de 29.5% lo haría "a cualquier hora".
En los tres grupos de encuestados se demostró en porcentajes mínimos que no prefieren tener intimidad "en la mañana" ni "después de comer".
En cuanto a la preferencia del lugar, en la gran mayoría de los encuestados su lugar preferido es la cama y cuanto más grande, mejor. Aunque el lugar "soñado" para hacerlo es en una playa desierta al atardecer, con el ruido de las olas contra las rocas como música de fondo.
En conclusión, tenemos que las personas maduras se apuntaron al horario convencional, mientras que más de la mitad de los jóvenes deseaban, aunque en realidad no pudieran, hacer el amor sin coacciones horarias.
Existen parejas que mantienen un constante litigio por la hora, al ser uno ave diurna y estar realmente cansado y dormido por la noche; mientras el otro es una auténtica ave nocturna.
Esta diferencia no sólo se manifiesta en el terreno de lo sexual, donde más intensamente se producen quejas, ya que también afecta a otras actividades en pareja.
(gemiliani@cwpanama.net)


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164890
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América