El sicólogo César Romero, Oficial de Emergencia y Ayuda Humanitaria, de UNICEF en América Latina y El Caribe y la Dra. Cecilia Quiroz, Asesora Regional de América Latina y el Caribe de Emergencia y Ayuda Humanitaria fueron los facilitadores en esta capacitación en Darién.
César Romero dijo que "El Retorno de la Alegría" es una terapia que utilizan con niños/as sobrevivientes de conflictos armados o desastres naturales. La creadora de la metodología es la Dra. Quiroz, quien comenzó a usarla exitosamente en Mozambique, Africa, en 1990 y desde 1996 la están usando en Colombia. También la tienen implementada en El Salvador, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Perú, Ecuador, Timor Oriental (arriba de Africa) y ahora comenzaron a usarla en nuestro país.
Mediante juegos y dramatizaciones los niños y las niñas van diciendo sus temores, sacan a relucir preocupaciones, liberan tensiones y sentimientos de culpabilidad. El material que usan los especialistas para hacer que el niño se proyecte lo traen en la denominada "Mochila de los Sueños". Se trata de aviones/carros/panga, ambulancias de la Cruz Roja, títeres (perros, gatos, guacamaya, monos y otro animal que le sea familiar a los niños del país donde se aplica la terapia), muñecos de trapo y una bolsita (que en Guatemala llaman saquito matapesares), dentro de la cual hay muñequitos en miniaturas (que representan los problemas o preocupaciones de los niños).
Romero dijo que algunos cambios de comportamiento en niños sobrevivientes de conflictos bélicos o desastres naturales incluyen:
No duermen
Se mojan en la cama
Si caminaban libremente, tienen regresión, comienzan a gatear
Los que hablaban comienzan a gaguear.
Se aislan o se ponen demasiado activos o inactivos.
No se desprenden de las personas o las cosas (cobija)
Se vuelven muy agresivos
Les da miedo la oscuridad o la noche.
Se capacita a los adolescentes para que observen cómo juegan los niños y cómo a través del juego o la dramatización con estos personajes van "abriéndose" y relatando su tragedia y revelando sus miedos.
De esta manera, por ejemplo si un niño a quien se le dice que muestre su familia sólo toma un muñeco que representa un varón adulto y otro que representa una niña, sin que lo diga se deduce que su familia es monoparental y que la madre está ausente. Posteriormente, esto se corrobora cuando en el diálogo ficticio los pone a hablar y la muñequita cuestiona al muñeco padre si es cierto que la mamá está en el cielo y él le dice que sí. Y poco a poco el niño, a través de los muñecos y títeres sigue proveyendo información sobre antecedentes que pudieron haberle causado traumas sicológicos y/o físicos.
En el caso de los hechos en Boca de Cupé, ante el brote de violencia es lógico que los padres para proteger a su familia piensen que la mejor alternativa es emigrar. Pero, se trata de un desplazamiento forzado que tiene efectos psicológicos. Comienza con inseguridad y desconfianza de todo el mundo hacia todo el mundo. Un andar a la defensiva y un irse dejando las propiedades y pertenencias, sin rumbo, sin saber a dónde, para volver a empezar de cero donde todo le es extraño y por lo general en un lugar marginal. Y, siguió analizando el psicólogo de UNICEF, "el desarraigo produce un efecto demoledor en la familia". Explicó que sucede entonces que el padre no puede confiar en nadie, sólo en su señora. Todos andan tensos y entre ellos se originan peleas, violencia intrafamiliar. "Y, el que se desborden los niveles de violencia no es porque la gente esté reaccionando mal, está reaccionando bien a los estímulos externos y es allí en donde nosotros aparecemos", puntualizó.
El programa de recuperación es como un hula hula que gira y tiene varios ejes:
Convención de derechos del niño (que es el eje transversal)
Atención primaria en salud mental (APSM), que dura 180 días. Hemos aprendido que sanar los traumas emocionales (que están en la mente y no se ven, estabilizar a la persona afectada es primordial para la recuperación.
Atención primaria en salud (hay heridas físicas que curar)
La educación es el eje articulador de la emergencia. Como en las comunidades por lo general todo gira en torno a la escuela (a la cual el niño no quiere ir porque está asustado y si va no puede concentrarse), hay que involucrar a padres, iglesia, autoridades. En Darién, explicaron, hubo que hacer gala de todas las habilidades para reducir los niveles de temor existentes tanto en niños como en adultos
Por su parte, la Dra. Quiroz explicó que "Partimos de lo que tienen (pautas de crianza). En Darién se dialogó con madres jóvenes, de edad media y de edad avanzada, tanto afros como emberás y por ejemplo dijeron las abuelas que cuando estaba muy asustado al niño le daban agüita de malva". Y, en otros países nos dijeron que cuando se orinan en la cama por frialdad les ponen un ladrillo caliente. Y acá una madre nos dijo que su hijo se orinaba "Por maña y por vicio" y por esto ella le amarró una rana a la barriga y ya no se orinó más. Los afro con kerosene les frotan atrás de las orejas y en las mollejas. Otro niño que tiene miedo de salir de su casa en Boca de Cupé mueve una tablita del piso y orina por ese huequito dentro de la casa.
En resumen, dijo, vemos qué hacen y aprovechamos lo aprovechable y si alguna cosa no es aprovechable se les orienta. Entonces, no se trata sólo de venir a imponerles una metodología sino de rescatar también sus tradiciones.
Ella explicó que en otros países se trabaja con estudiantes de las facultades de psicología. En Panamá (Darién), como los desplazados son 500 y la mitad son niños, estamos hablando de 250 niños y como se capacitó a 40 adolescentes de entre 15 y 18 años, a razón de que cada uno atienda 20 niños, se puede llevar adelante la recuperación.
Aclaró que "no los tratamos como pacientes: son niños con una reacción normal en una situación anormal- con este tratamiento lúdico pueden mejorar y cambiar".
"Siguió diciendo que "nosotros no damos pastillas, nuestro sistema no es clínico. Se basa en la recreación pero toda una filosofía y psicología fuerte respalda este sistema y hemos tenido que adaptarla, sintetizarla, de tal manera que llegue ya digerida", para que se produzca esta transferencia, se debe estructurar todos los problemas psicosomáticos del niño.