La princesa Kiko, cuyo bebé esperado para septiembre podría ser el futuro emperador de Japón, ha presentado síntomas de desplazamiento de placenta, así lo informó la casa imperial.
El bebé de la princesa Kiko, de 39 años, centra la atención en Japón pues en el caso de ser varón se convertirá en heredero del Trono del Crisantemo, después del príncipe Naruhito y de su padre, Akishino, señaló Efe.
También se ha dicho que el parto puede adelantarse y podría ser necesario practicar una cesárea. Kiko es madre de dos niñas, Mako y Kako de 14 y 11 años.
Naruhito es padre de una niña, Aiko, y las complicaciones de salud de su esposa, la princesa Masako, han puesto en riesgo la continuidad de la dinastía reinante más antigua del mundo.