Si eres de las que pasas trabajo para encontrar la fragancia correcta para ti, lo primero que debes hacer es decidirte por un aroma floral, frutal, de madera u oriental; entre estos últimos se encuentran los de pachulí, ámbar o vainilla.
Supongamos que te encanta el olor a rosa. En ese caso, pide a la vendedora que te muestre las fragancias con aroma floral para que las pruebes.
Si decides probar aromas frutales, opta por una mezcla cítrica con toronja, limón o lima. Se ha comprobado que la mayoría de las mujeres se sienten cómodas con una fragancia cítrica, mientras que las de aromas florales u orientales suelen despertar sensaciones extremas: o las adoran o las detestan.
Otra cosa que suele suceder es que las personas que te rodean perciben un olor demasiado fuerte cuando te perfumas, mientras que a ti te parece que apenas tienes un aroma sutil. Si esto te ocurre, probablemente has perdido sensibilidad al olor. La solución es dejar de usar ese perfume por un par de semanas, para refrescar los receptores del olor.
Si sientes que tu perfume se evapora con facilidad, es porque tienes la piel seca. Aplícate loción en la piel antes de ponerte el perfume.