Fue difícil ignorar la presencia de tan eminente figura en aquel restaurante de la Calzada de Amador.
Sí, allí estaba, rodeado de todos sus parientes que viajaron desde la provincia de Colón para compartir con Billy Cobham su visita a su tierra natal.
Este panameño es una de las primeras figuras mundiales en el arte de tocar la batería. Comenzó su carrera profesional a los 18 años (1962) y desde entonces tuvo la oportunidad de codearse con las primeras figuras mundiales del jazz y también de otros tipos de música.
Su breve estadía fue aprovechada para compartir con amigos del Sindicato de Trabajadores de la Música, Artistas y Similares de Panamá (SITMAS), quienes acogieron la idea del artista sobre futuros seminarios de percusión en beneficio de los jóvenes músicos panameños.
Este panameño fue colaborador asiduo de Miles Davis y la lista de grandes personajes con los que ha trabajado es interminable: George Benson, Jhon McLaughlin, Gil Evans, Grover Washington, Roberta Flack, Peter Gabriel, Randy Brecker, Frank Gambale...
Además lleva desde los años 70 liderando sus propios proyectos musicales y tiene editados, a nombre propio, más de un cuarto de centenar de discos.
Europa es un lugar donde se siente especialmente a gusto. El público del viejo continente aprecia mejor su música que el americano y desde el año 1980 tiene doble residencia: Zurich y Nueva York.
Billy Cobham, fue uno de los primeros bateristas que supo conjugar los ritmos del rock con la polirritmia del jazz, fundando así, junto a Tony Williams y Jack DeJohnette, un estilo nuevo en la batería de jazz que tiene muchos adeptos.
Encuentro inesperado con un maestro
Conocer a Billy Cobham es acercarse a una historia viva musical del siglo XX. Escucharle es para todos un placer.