El príncipe de Gales comprometió el futuro de su fundación caritativa destinando gran parte de su presupuesto para pagar un crédito de 30 millones de dólares que el heredero de la corona británica pidió para comprar una finca según informó el diario Daily Mail.
Carlos solicitó el crédito para hacer frente a la adquisición de la Dumfries House, una mansión en Escocia que pretendía restaurar para convertir en un destino de ecoturismo. La mansión y el terreno que la rodea estaban valorados en unos 43 millones, pero debido a la crisis actual a la que se enfrenta el mercado inmobiliario, el valor de la misma bajó a 9 millones de dólares.
La fundación, que se encarga de distribuir sus presupuestos entre varias organizaciones caritativas, debe ahora hacer frente al préstamo impidiendo así que sus beneficios se destinen a esos fines humanitarios.
"Nos hemos visto afectados por la crisis inmobiliaria y no somos los únicos propietarios con este problema. Hemos tenido mala suerte", asegura el secretario privado del heredero, Michael Peat.