Las filas parecían interminables y lejos de lo que se cataloga como un espectáculo deportivo en escencia, el encuentro entre los titanes de la WWE, quienes llegaron a Panamá con su tour Wrestlemania, se convirtió en una oleada de fans que gritó, aplaudió y animó a las estrellas, como si estuvieran disfrutando un show de su cantante favorito.
Niños, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, lucían atuendos que hacían alusión al luchador de su preferencia, que por cierto los más cotizados de la noche fueron Shawn Michaels y John Cena. Portaban cartelones y hacían todo lo posible para darle la mano a los protagonistas de la noche. "Give me five" gritaban a coro los niños y niñas volcados sobre la baranda de seguridad. Pequeños fanáticos que vivieron una experiencia que pocas veces se aprecia en nuestro suelo.
Desde que la presentadora Lilian García subió al cuadrilátero para presentar, uno a uno, a los más esperados de la noche, el público, sobre todos los hombres, se mostró eufórico.
La rubia, quien lucía en su vestido el color insignia de la elegancia (negro) y botas hasta las rodillas, logró una química perfecta con los panameños, sobretodo con los del sexo opuesto.
El tono y la simpatía subieron el nivel cuando la divertida chica ideó un concurso con el público, que permitió a dos afortunados niños subir al ring y participar del show.
Uno de ellos, Rodolfo Cruz, fue el encargado de tocar la campana para iniciar el combate entre Kenny Dynstra y Ric Flair. Rodolfo no paró de sonreír r y saludar a las cámaras. Su emoción era evidente. Esa era su noche.
Así, entre cada una de las ocho luchas que se dieron durante el espectáculo, hombres, mujeres, niñas y niños, fueron testigos de la fuerza, la gallardía, astucia y picardía de los famosos contrincantes.
"Mi hermanita (Marie - 12 años) y yo venimos para ver a Carlitos y John Cena", aseguró Patricia Cedeño de 16 años, quien agregó que es fanática de la lucha de la WWE desde hace dos años.
Por su parte, Xenia de Muñóz y su hijo Ricardo de 7 años, estaban hipnotizados ante los combates. "He tenido que introducirme en el mundo de la lucha para entender el gusto de él y así explicarle que eso es simplemente un show y que los luchadores no se pegan de verdad", aseguró la madre, quien también corría hacia el pasillo de salida para saludar o lograr un apretón de mano de alguno de los competidores.
El ídolo de todos hizo su aparición en la batalla final. John Cena, con sus dos títulos de campeonato en mano, se presentó para enfrentar a el temible Umaga. Este encuentro puso a todos los presentes a temblar, pues Cena en un principio no convenció a sus fanáticos. Finalmente, el campeón retuvo su título por la descalificación de Umaga.
No solo tuvimos la oportunidad de ver a los contrincantes sobre el ring, porque luego de finalizada sus presentaciones, algunos fanáticos rodearon los buses en donde serían trasladados, logrando que Super Crazy, el dúo Crime Time, las esculturales Melina y Mickie James y hasta el propio John Cena, les dieran un saludo, un choque de manos y más emocionante, un autógrafo. "Tremendo espectáculo de estrellas".
Enloquecidos con Wrestlemania
Los titanes de WWE lograron reunir alrededor del cuadrilátero a hombres y mujeres de todas las edades, situación que en muy pocos eventos se da.