Enrique Jaramillo Barnes, ganador del Concurso nacional de artes visuales 'Roberto Lewis' 2017 en la categoría Pintura, cuya gala fue anoche en el Hotel El Panamá, considera que ser perseverante es clave para el éxito.
Luego que creó en su mente la obra con la que decidió concursar, dedicó dos semanas a trabajar en ella.
Otros jurados que aunque no eran de pintura vieron la obra, desde el principio también quedaron impresionados con ella, según le dijeron al joven, quien expresó sentirse muy feliz y muy emocionado por el galardón obtenido.
A continuación una entrevista al padre de Enrique Jaramillo Barnes, el escritor Enrique Jaramillo Levi.
¿Cómo describe a su hijo?
Él es arquitecto de profesión. Una persona sencilla, afable, servicial y descomplicada. Muy afín a las artes desde siempre. Desde niño hacía dibujos y caricaturas asombrosas para su edad... Siempre supe que su sensibilidad artística lo llevaría a una profesión ligada al mundo del arte, en este caso la arquitectura. Pero en su tiempo libre él siempre ha pintado, y lo ha hecho de formas muy singulares, muy suyas.
¿Cómo fue su reacción cuando supo del galardón que había ganado?
Obviamente, me dio una inmensa alegría. Mi hijo Enrique siempre ha sido un luchador, no se da por vencido, y su talento para las artes plásticas siempre ha sido evidente. Además es un gran ilustrador de libros y revistas (sobre todo la revista "Maga" que fundé y dirijo). El Premio "Roberto Lewis" es un justo tributo a su talento. Como pintor es muy versátil y las galerías han expuesto con éxito su obra en exposiciones colectivas e individuales.
¿Cómo ve su futuro como artista?
Muy prometedor, sin límites. Pienso que ahora debe internacionalizarse. La materia prima está ahí, todo está en atreverse. Y él se atreve a todo, sin egoismos ni vanidad alguna. Me siento muy orgulloso de mi hijo, como ser humano y como artista, como creo que él se siente orgulloso de mí como escritor. Desde muy joven supo forjarse un sitio propio, ajeno a mi sombra, lo cual lo ha favorecido.