Las apariciones conjuntas de la princesa Victoria y Daniel Westling se han multiplicado en todo tipo de escenarios desde el anuncio de su compromiso, pero todo tiene un límite. El prometido de la Heredera sueca ha hecho un alto, para sorpresa de todos, en dos acontecimientos en los que se daba más que por hecho su asistencia.
La pareja ya se había casado por lo civil el pasado 25 de abril, pero decidió repetir la ceremonia por la Iglesia con su familia y amigos. Un enorme pastel con la inscripción A la pareja feliz, todo lo mejor y buena suerte fue repartido entre los invitados a la hora de los postres y antes del baile, al que también se quedó la Princesa Victoria.
Y es que la primogénita de los Reyes de Suecia vivía estas nupcias con especial emoción ante la proximidad de las suyas propias; como el primer ensayo nupcial de su gran día, que tendrá lugar el próximo 10 de junio de 2010. No se perdió ni un sólo detalle de la ceremonia ni del banquete y del posterior bailoteo que celebró con una sonrisa pegada al rostro.