A los niños se les puede enseñar a ver menos televisión, según un estudio en el que los menores recibían recompensas por abstenerse de ver las transmisiones y hacían listas de actividades alternativas.
La investigación redujo casi en una cuarta parte la exposición de los niños al aparato. Involucró sesiones semanales con 16 niños del estado de Nueva York, cerca de Cooperstown.
Los niños elaboraron listas de actividades divertidas que no sean ver televisión, entre ellos la lectura. Los padres, por su parte, recibieron calcomanías para recompensar a sus hijos por cada día sin televisión; y los colegios realizaron fiestas para festejar cada día sin la TV.
Los 43 niños, de entre 2 y 5 años, miraban un promedio semanal de 14 horas de televisión y vídeos antes de que se realizara el estudio, justo al límite de lo recomendado por la Academia Estadounidense de Pediatría, que sugiere no más de dos horas diarias. Al finalizar la investigación, estaban expuestos a menos de 11 horas semanales.
Un grupo comparativo de 34 niños que no participaron del estudio incrementó más de una hora su exposición a la TV, que fue de 13 horas semanales. Los descubrimientos fueron publicados en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.
Otra investigación mostró que programas similares habían tenido buenos resultados en niños mayores, pero este estudio es importante porque demuestra el éxito en una edad anterior a la etapa en la que la televisión puede convertirse en un hábito, dijo la doctora Barbara Dennison del Bassett Healthcare Research Institute de Cooperstown, que dirigió a los investigadores.
Demasiada televisión puede hacer que los niños aumenten de peso y sean obesos. Pero se necesitan estudios con más niños y más prolongados para determinar si la reducción de la exposición a la TV puede ayudar a prevenir problemas de peso, de acuerdo con los investigadores.
Lea Sloan, portavoz de PBS, cuyos programas incluyen "Sesame Street" (Plaza Sésamo) y "Barney & Friends" (Barney y sus amigos), coincidió en que los niños no deberían ver demasiada televisión.
Pero dijo que algo de TV "puede impulsar su curiosidad y entendimiento", y expresó que debería depender de los padres la decisión de cuánto es demasiado.