¿Mamá, Santa Claus vive en este planeta?, me preguntó mi hijo el otro día, ese fue el inicio de todo un cuestionario acerca del famoso personaje, su ropa, su barba, su esposa, su medio de transporte, etc. Mis niños estaban ansiosos por saber y yo tenía que responder.
Ellos emocionados cuentan los días para que llegue la Navidad y poder recibir sus regalos. Yo preocupada busqué toda la literatura que estuviera a mi mano para saber cómo hacer de esta fiesta algo significativo para mis pequeños. La psicóloga Ana Orozco escribió en un artículo, que somos los adultos quienes actuamos, sentimos y representamos la Navidad para los niños. Es por medio de nuestro comportamiento y sentimientos que los infantes experimentan espiritualmente las fiestas decembrinas. "Nosotros le hemos transmitido: ilusión, magia, generosidad, fraternidad, buena voluntad, paz, sorpresas agradables, compañía y amor".
HABLANDO DE SANTA CLAUS
En una ocasión escuché a un niño pequeño decirle a otro que su padre decía que Santa Claus es un mito, me sentí muy triste, le habían quitado la capacidad de soñar. Santa Claus o los Reyes Magos son personajes que forman parte de nuestras tradiciones. En su escrito"La necesidad de un mito", Rollo May señala que las personas sin mitos son como si no tuvieran hogar, todos necesitamos en algún momento una "cuna mística".
A los pequeños no les hará mal hablar y creer en Santa Claus, él simboliza la generosidad y el espíritu de la época. Si nos preguntan acerca de las personas que visten como él, podemos decirle que son sus ayudantes. Cuando tu hijo o hija crezca, por sí mismo elegirá si creer o dejar de hacerlo, mientras tanto disfruten juntos de la maravillosa fantasía de la Navidad.
ENSEÑALE A DISFRUTAR ESTA TEMPORADA: Orozco da algunas sugerencias para que la Navidad sea más que regalos.
Enséñe a sus hijos villancicos o canciones navideñas. Organice un intercambio de regalos entre los hermanos, primos y sobrinos de edades similares. Pídales que cooperen con algo de sus ahorros para comprar los regalitos. Elabore piñatas con sus hijos, deje que ellos participen activamente en la confección de la misma. Miren juntos los escaparates de los almacenes. Llévelo a alguna institución donde pueda compartir juguetes y dulces con los niños menos afortunados. Pueden organizar grupos de niños y padres para ir a estos lugares, disfrazarse de Santa Claus o poner un nacimiento en un asilo de ancianos. Organicen una posada o pastorela. Hagan juntos galletitas para regalar a amigos y vecinos. Lea a sus hijos historias navideñas como "Un cuento de Navidad" de Charles Dickens o "El Abeto" de Andersen. Comenten sobre los sentimientos de los personajes. Déjalo dibujar o escribir tarjetas de felicitación para amigos y familiares. Decoren juntos el arbolito. Coloque botas navideñas con mensajes y juguetes graciosos para todos los miembros de la familia. Contesten la carta de Santa Claus de algún niño que no sea su hijo. Visitas a las casas de sus amigos para ver los nacimientos. Pídele que prepare un refrigerio para cuando llegue Santa.
La Navidad es una hermosa época que nos recuerda el nacimiento de Jesucristo. Hagamos que estas fiestas sean memorables e inolvidables para nuestros niños. Cuando crezcan se habrán olvidado de qué regalos recibieron año con año, pero no de las tradiciones y los emotivos sentimientos que compartieron en el seno familiar y que transmitirán a sus hijos.