Hasta este martes 17 de agosto se celebra en nuestro país el Primer Festival Latinoamericano, un evento iniciativa del Grupo Figali Panamá, cuyo coordinador general es el Lic. Nabil Semann, el cual busca la integración de los países latinoamericanos a través de sus bailes, costumbres y tradiciones.
Por nueve días consecutivos los almacenes Figali se han convertido en la vitrina cultural de México, Honduras, Panamá, Costa Rica, Perú, Chile y Colombia en un intento por fortalecer los lazos de amistad entre estas siete naciones.
Hasta el momento quienes han asistido desde la seis de la tarde a las diferentes presentaciones de los países participantes, han verificado que a pesar que nos separan kilómetros de distancias, nuestras naciones latinoamericanas guardan muchas semejanzas en cuanto a sus vestimentas (los colores que utilizan, el largo de las faldas en los trajes femeninos, etc.), así como en los bailes, caracterizados muchos de ellos por el zapateo fuerte el cual da muestras de la energía de los hombres de esta región.
El hombre latinoamericano, a pesar que se le cataloga de machista, demuestra en los bailes ese don de galantería y fortaleza.
En pocas regiones se ve tanta gama de ritmos y de temas en cada una de las muestras folclóricas como en Latinoamérica. Prueba de ello es que en un mismo país encontramos diversidad de estampas musicales, no tenemos que ir muy lejos, en nuestro país, y gracias a la diversidad de razas hay una gama de ritmos que caracterizan a varias regiones.
La mujer latinoamericana tampoco se queda atrás, ella con su traje típico es sin duda alguna la más coqueta de todo el continente, y porque no, de toda la tierra. Esto lo podemos ver en las danzas folclóricas que ejecuta. Un contoneo de caderas, una sonrisa que nunca termina y una mirada brillante que no oscurece ni con el más grande de los eclipses, esa es la mujer latinoamericana, aguerrida y hasta enérgica cuando se trata de defender sus tradiciones, pero a la vez tierna y voluntariosa por darlas a conocer.
Mexicanos, hondureños, costarricense y panameños han podido demostrar, hasta el momento, toda la vistosidad de sus costumbres en estas noches dedicadas a la cultura latinoamericana, y todos han podido bailar al ritmo del "Jarabe Tapatío", "El Acordeoncito de Choluteca" y "La Cumbia", entre otros, como si se tratase de hombres y mujeres procedentes de una misma nación.
Al momento de redactar esta nota le correspondía el día especial de Perú, el cual se adelantó sería toda una sorpresa. Hoy, domingo 15 de agosto, cuando se celebran los 480 años de fundación de la Antigua Ciudad de Panamá, el grupo folclórico Panamá Danzas Hoy brindará un homenaje a esta fructífera ciudad, la cual desde su fundación sufrió muchos embates tanto de la naturaleza como de hombres que buscaban las riquezas y tesoros que poseía, hasta el punto de provocar su destrucción.
En el penúltimo día del Primer Festival Latinoamericano, cuyo principal tema lo ha sido las danzas folclóricas y los vestidos típicos, le corresponde a Chile. El cierre del evento está a cargo de un colombiano que se ha destacado en el mundo de la moda, Carlos Pinel, quien presentará su reciente colección de vestidos de baño.
Con esta importante iniciativa Figali contribuye a que se conozcan algunos aspectos de nuestras raíces que nos hacen sentirnos: ¡Orgullosos de ser Latinoamericanos!.