Las prendas y complementos muestran un cierto aire étnico e incluso hippy que se plasma en larguísimos adornados con pedrería, que llegan desde Oriente y La India.
De la misma manera, la bisutería combina la plata con piedras naturales, semipreciosas o minerales, que son una de las apuestas para esta temporada: la madreperla, la concha negra, las turmalinas, el ónix, el zafiro...encontramos pulseras, colgantes enormes y pesados con aire tribal, lo mismo que los pendientes, pasadores para el pelo, anillos muy gruesos. Se trata de una explosión de innovación sin, por supuesto, olvidar la aceptación de las piezas más clásicas y elegantes. Entre lo más original están los colgantes de conchas, cuero e incluso monedas y madera.