JOVEN, con espíritu de lucha y muy humilde, Ernesto Carreyó nos habla desde Los Ángeles, California. A pocos meses de haber iniciado una carrera musical, este chico de 19 años, viajó a los Estados Unidos, en busca de nuevas oportunidades.
Ha participado en un documental, realizó castings para la cadena MTV y trabajó hace unos días, en un "Talk show" actuado de la cadena KRCA, llamado "Joséluis Sin Censura", donde encarnó a Pedro, un hombre de origen mexicano con más problemas que los panelistas que asisten al programa "Laura en América".
La historia del artista que trabajó en la obra "Peras en el Huerto", inició cuando tenía 13 años.
Como un impulso de niño, un día llegó a casa y le dijo a su mamá que quería una guitarra. Su madre, de inmediato, dijo ¡que no!, pues lo consideraba como un capricho.
Ernesto no se dio por vencido, fue donde su abuelo para que éste lo complaciera, y así fue. Su primera guitarra se la llamó "Federica", con ella empezó a tomar clases e inició su grupo de rock.
Sus compañeros no lo tomaban en serio; creían que esa banda sería un pasatiempo. Por esas cosas del destino, conoció a una chica de la que se hizo novio. Con tan buena suerte, resultó que la chica era la hija de Ricky Ramírez, ex integrante de "Son Miserables", un grupo que se destacó en los años 90. Había conección.
Cuenta Ernesto "fue una gran suerte para mí. Me hice muy amigo de Ricky, y un día fui a su estudio "Contraseñas", con 50 canciones para grabar un disco y nos sentamos a darle vida junto a reconocidos músicos panameños".
El resultado fue "Un nuevo idioma", el primer disco y sencillo promocional. El vídeo de esta producción fue filmado casi con las uñas; el artista no tenía el presupuesto para realizarlo y gracias a un grupo de amigos, logró terminarlo.
El segundo sencillo fue "Quién soy", tema que reflejaba un poco lo que el artista quería hacer con su música.
Como en los cuentos de hadas, al final siempre hace lo que su corazón le dicta, y eso es seguir su carrera musical.
Ernesto no se puede quejar. Ha recibido el apoyo incondicional de su madre la persona a la que más admira, quien para guiarlo en este difícil camino lo ha enviado este año a la ciudad de Los Ángeles a prepararse en una carrera vinculada con la música y desde entonces eso hace.
Gracias a la experiencia que adquirió en obras de teatro panameñas, durante estos meses de estudio el cantautor ha estado promocionándose solo.
Va a castings de teatro, cine, televisión y toca puertas en casas disqueras con la esperanza de encontrar quien admire su talento y le de un empujón internacional.
"Creo que tengo oportunidades algunas no te las puedo contar debido a las cláusulas de los contratos que firmé, aquí hay un periódico con clasificados que busca artistas y cantantes y aplico a lo que encuentre". Bien por él.
Ernesto no regresará hasta que cumpla su meta, se ha enamorado de la actuación.
Entre la música y el canto, se queda este último. "Ese es mi sueño, actuar es lindo, pero yo quiero cantar, con eso manifiesto mi forma de ser, sueño llenar un estadio con más de 70 mil personas, que disfruten y canten conmigo. Tengo que trabajar duro, pero estoy dispuesto".
Entre la actuación y la música
Lanzó su primer disco "Un nuevo idioma"; fue actor de la obra "Peras en el huerto", y ahora se consolida como actor.