¿Es posible recuperar el éxito cuando se ha perdido? ¿Las segundas oportunidades se crean o nacen por sí solas? Las respuestas pueden ser muchas, lo cierto es que para actores como el polémico artista estadounidense Mickey Rourke, las segundas oportunidades sí existen e inclusive son mucho más exitosas que las primeras ocasiones.
Mickey tuvo una breve época dorada a finales de los ochenta, en la que se mantuvo trabajando durante quince años en subproductos de escaso interés y nula repercusión. De ahí que su repentino éxito y su candidatura tomen las formas de una redención postrera, un rescate moral y material.
El actor, que asistió estos días al Festival de Cine de Sarajevo, ha asegurado que está agradecido a Dios por haberle dado una segunda oportunidad en la vida.
"Dios me dio una segunda oportunidad en la vida y se lo agradezco", declaró Rourke al diario bosnio "Avaz", horas antes de que su película "The Wrestler" ("El luchador") sea proyectada en la clausura del certamen.
Explicó que en los momentos más difíciles de la vida, antes de que con su papel en "El luchador" regresara al mundo cinematográfico, el psiquiatra y el sacerdote fueron sus mejores amigos.
"Cuando te caes, la gente te empuja más. El mundo está lleno de materialismo y envidia. Cuando eres famoso y te caes, la gente no quiere que vuelvas. Es casi imposible volver. Ya es difícil la primera vez, pero la segunda vez es como si no existieras.
“Dios me dio una segunda oportunidad, el de arriba me ayudó", explicó.
Rourke, que obtuvo el Globo de Oro por "El luchador" y se quedó a las puertas del Óscar, dice estar orgulloso de haberse convertido en un "sex-symbol" de Hollywood tras su papel en la película "Nueve semanas y media", en el año de 1986.
"No me molestaba que las mujeres me miraran así, incluso estaba muy bien ser un 'sex-symbol' durante cinco minutos", comentó.
Por otro lado, el actor desmintió que vaya a actuar en otra continuación de "Rambo" y concluyó que la vida y el trabajo en Hollywood es como un combate de boxeo.
"Sin embargo, no pienso mucho en Hollywood. No me interesa qué es Hollywood y qué piensa la gente de Hollywood.
No pienso en cómo funciona, ya que simplemente no me interesa. Ni sueño con ello", comentó.
La vuelta de Rourke, tras una larga travesía por el desierto de Hollywood, y los comentarios acerca de que está listo para deshacerse de esa imagen de mal chico y colaborar con los directores, sugiere que lo mejor está por venir.
Rourke ha reconocido que "desafortunadamente" tenía "mucho parecido" con los personajes que realizó en el pasado, porque "hace quince años tiró a la basura" su carrera. "Un hombre como yo es difícil de cambiar y yo no quería cambiar, pero tuve que hacerlo", declaró Rourke.
"Es el momento de mi vida para jugar al balón y convertirme en miembro de un equipo", reconoció el actor.
Por el momento, se mantiene en la espera de nuevos proyectos como son: The Night Job, Killshot e interpretar de nuevo a Marv en Sin City 2.