Variedades

Entre todas las mujeres


Mi madre vuelve a la mesa, se sienta conmigo y moja con una sonrisa mis labios; su presencia palpita como la flor que le extiendo este diciembre.
Yo la miro a través de las cosas y la adivino linda debajo de sus canas, detrás de cada arruga, mas allá de su silencio. ¿Estás ahí?- Me indaga y me devuelve, con su tierna ancianidad a la mesa, al plato solitario, a la sed del vaso lleno, al pie descalzo de la infancia.
Ella me lanza desde el fondo su alegría, feliz porque estoy en casa, orgullosa del amor que compartimos en anécdotas repetidas, siempre nuevas, cuando miramos las fotos ya gastadas de tanto ojo cansado que se asoma a ellas como a una ventana.
¿Estás ahí?- Me interroga su voz alucinante, mientras seca los platos en la cocina, y el niño que todavía soy la busca en el aire y los besos vuelan, a la estrella de su frente, a la flor de su mejilla ruborizada.
El aroma del café hace travesuras por el patio reviviendo lo que toca con su aliento. Mi madre, otra vez, extiende su brazo, y yo bebo de su mano la ternura de aquel gesto.
¿Estás ahí?- y no se cansa de ser madre, como no se cansa de repartir entre los suyos cariños, panes, bendiciones. Por que sólo sabe dar. Es su fe, su mandamiento, su ley de vida.
Mi madre vuelve a mí este diciembre: las ventanas de la casa siguen abiertas a los cuatro vientos; las puertas gritan de euforia por mi retorno, mientras celebro en su pecho la fiesta de su maternidad la alegría de haber nacido, la belleza de estar vivo.
También su ginecólogo podrá aclarar sus dudas y orientarla acerca de aspectos como flujos vaginales, contracciones, ejercicios para relajarse, ejercicios preparatorios para el parto, depresión post parto, amamantamiento y sus ventajas, cuidados del recién nacido, importancia de las visitas al pediatra y el control del crecimiento del bebé, de la vacunación....
Por otro lado, haga una práctica cotidiana alimentarse bien con una dieta balanceada rica en ácido fólico, hierro, vitaminas, proteínas, minerales y agua. Evite la comida chatarra, el alcohol, bebidas carbonatadas, cigarrillo, cafeína. También, los excesos al comer (el sobrepeso y es malo para la madre y el bebé) y limite el consumo de grasas, azúcar y sal.
No olvide, hacerse exámenes constantes para ver cómo están sus niveles de azúcar en la sangre es necesario para evitar la diabetes gestacional que se presenta con frecuencia y puede dañar al feto y afectar la salud de la madre y dificultar el parto.
Y, sigamos viendo temitas interesantes. De gran utilidad para toda mujer, es tener presente los autoexámenes de las mamas y el Papanicolau (para prevenir cáncer de mamas y cérvico uterino, respectivamente), así como el de densitometría ósea (por lo de la osteoporosis), el de Hepatitis (B y C) y la toma de presión arterial.
Finalmente, recuerde que usted, su pareja y la sociedad, pueden hacer la diferencia actuando con responsabilidad, informándose con fuentes serias y calificadas, practicando medidas preventivas de salud personal y comunitaria, exigiendo al Estado mejores ofertas de salud para la población en general y para el binomio madre hijo, sobre todo. Porque allí, en el útero materno y social se fragua el futuro de un país.


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139339
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América