En el día de mañana, a las 6:00 de la noche, en la Parroquia Santa Marta, en Altos del Chase, se llevará a cabo la entronación de una réplica de la Virgen de Luján, patrona de la República Argentina.
El acto que será precedido por el Nuncio Apostólico Monseñor Bruno Musaró, es una iniciativa de un grupo de damas argentinas residentes en Panamá.
EL PRODIGIO
El culto a la Virgen de Luján se inició en 1630. Cuenta la gente que un portugués llamado Farías, dueño de una estancia en Córdoba del Tucuman (en el interior del Virreynato del Río de la Plata), trató de erigir en ella una modesta capilla dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen. Para lo cual le pide a un amigo de Brasil que le envíe una imagen pequeña de la Virgen.
Es así que, le fueron enviadas dos imágenes: una que representaba a María en su Inmaculada Concepción (venerada hoy en día en el santuario de Luján) y la otra que tenía en sus brazos al Niño Jesús (venerada en Sumamapa).
La caravana de carretas con las dos imágenes parten entonces de Buenos Aires. En la tarde del tercer día de viaje se detuvieron para pasar la noche en la estancia de Rosendo y al día siguiente el conductor de las imágenes preparó los bueyes para proseguir el viaje, pero éstos no se movían. Vinieron en su ayuda troperos y peones pero no tuvieron suerte. Finalmente juzgaron que era necesario aliviar el peso de la carreta.
Se descargaron las imágenes y en ese momento los bueyes pudieron moverse con facilidad. Queriendo cerciorarse si el obstáculo provenía de las imágenes las pusieron nuevamente en la carreta y no se pudo mover. Entonces viendo que las imágenes se querían quedar en aquel lugar decidieron que una de ellas permaneciera en la Cañada y la entregaron al dueño de esas tierras.
La fama del prodigio corrió hasta Buenos Aires y no faltaron quienes emprendieron un viaje a Luján, un poblado a 60 kilómetros de la Capital Federal (provincia de Buenos Aires), para contemplar la imagen, que recibiría el nombre de Nuestra Señora de Luján, por el lugar en que se había establecido, y donde posteriormente se le construyó un importante santuario que se ha convertido en el centro del culto católico en la región, desde la época colonial.
A través de la historia de Argentina, esta Virgen de treinta y ocho centímetros de alto, recibió la veneración de los Virreyes españoles y luego a los próceres de la independencia.
Con las manos juntas ante el pecho, la imagen comenzó a escuchar las oraciones de los peregrinos.
Es el 8 de mayo de 1887 que el Papa León VIII la canoniza y es proclamada ña Patrona de Argentina, Paraguay y Uruguay.
En 1982 que Su Santidad Juan Pablo II, en su viaje a Argentina como peregrino de la paz, mostró su devoción hacia ella visitando la Basílica, que sigue recibiendo diariamente a miles de fieles.
EL SANTUARIO
El templo de Nuestra Señora de Luján está construido en un estilo, que podríamos calificar como gótico. También es conocido como el "Santuario de Luján".
Desde hace siglos los argentinos veneran a una pequeña imagen de terracota de la Santísima Virgen María. Tanto el templo como la imagen pertenecen a la historia e identidad de los argentinos. Porque a pesar que existen otros santuarios marianos, los argentinos están inextricablemente unidos al de Luján.
Es el mismo dueño de la estancia donde descansó la caravana, el que se encargó de levantar un pequeño oratorio, encargándose el culto a un esclavo negro de nombre Manuel. Pasan cincuenta años y la capilla queda en despoblado, y no es hasta que la señora Ana de Matos compra al cura Juan de Oramas, heredero de Rosendo, la Santa Imagen y la lleva a su estancia, ubicada en la actual ciudad de Luján, para hacerle allí una capilla digna.
En 1762, gracias a Juan de Lezica, se levanta otro templo mayor, donde es venerada por más de un siglo.
En 1874, en cumplimiento del voto hecho ese año a la Virgen de Luján que lo salvó de la muerte a manos de los indígenas, el padre Jorge Salvaire proyectó y dirigió la construcción del magnífico templo actual.
Dos torres de ciento seis metros de alto constituyen en parte prominente del Santuario de Nuestra Señora de Luján, Patrona de Argentina.