Por fin la justicia alemana atenuó la sanción al príncipe Ernesto de Hannover por el delito de lesiones al propietario de una discoteca en Kenia en el año 2000, y lo mandó a pagar 272 mil dólares.
Aunque la situación le resultó más que fácil al monarca y esposo de la princesa Carolina de Mónaco, tiene que cargar con la vergüenza pública.
La Audiencia Provincial de Hildesheim ha reducido la multa a menos de la mitad de la indemnización inicial, 606.000 mil dólares, y quedó libre de antecedentes penales.
El resultado es positivo, ya que el juez consideró que las lesiones que le propinó al demandante no eran tan graves.