EN ALGÚN momento de su vida es posible que usted haya sufrido retención de líquidos. Este es un problema de salud que atañe a gran número de personas, especialmente a las mujeres.
Si bien en principio es un problema que no entraña mayor peligro, si puede ser síntoma de algún padecimiento como hipertensión o alguna cardiopatía.
La retención de líquidos se produce cuando hay una imposibilidad de eliminar cualquier humor del organismo (agua y líquidos de cualquier clase) y se superan los niveles del 75% de agua del cuerpo.
El organismo, a través de un complejo sistema de hormonas, está constantemente ajustando los niveles de líquidos para que se mantengan de forma constante, por eso si se bebe más agua de la cuenta, ésta es eliminada por los riñones en forma de orina o a través de las glándulas sudoríparas.
El problema se produce cuando, por algún motivo, el cuerpo es incapaz de eliminar todo el líquido necesario para mantener este equilibrio y se produce la retención.
Edgardo Gaitán, (medicina general - control efectivo del peso), señala que un signo visible de que una mujer retiene líquidos, se puede ver en las piernas y en el área pélvica. (En ambos casos se presenta una hinchazón).
Indicó, que la retención de líquidos es muy frecuente en las mujeres, muchas veces por causa de sus ciclos hormonales.
Registrándose mayormente un aumento cuando existen problemas de obesidad
Otro grupo de las mujeres que retienen líquidos son las mujeres embarazadas. La hinchazón durante el embarazo, aparece especialmente en las partes inferiores del cuerpo, en los pies, tobillos y piernas.
La mujer embarazada retiene más líquidos, lo cual se mezcla a la sangre, dejándola más diluida, por el aumento de la sangre circulante.
Ésta sale del corazón, baja para las piernas y los pies y, al momento de volver a la parte superior del cuerpo, se encuentra con más resistencia, lo que causa más presión, y hace que el agua de la sangre fluya por las paredes de las venas.
Algunos síntomas son calambres, debilidad, palpitaciones, hinchazón y malestar general.
Desde un punto de vista estético, puede provocar celulitis y un aumento de volumen considerable.
En muchos casos, se llega a confundir incluso con sobrepeso, por eso las personas que lo sufren especialmente las mayores se someten a dietas de adelgazamiento erróneas, agravando el problema.
Gaitán manifestó que aunque la retención de líquidos no suele ser un problema muy molesto, sí es necesario acudir al médico, si persiste a lo largo del tiempo sin obedecer a cambios hormonales (como durante la menstruación o el embarazo), si se aumenta repentinamente de peso de forma importante, estos suelen ser síntomas que delatan problemas mayores.
Cuando ocurre alguno de los síntomas antes mencionados, en casa se deben bajar los niveles de sal en las comidas como primera medida.
Entre los alimentos que no se recomiendan ya que contienen mucha sal y que se deben evitar se encuentran los siguientes: los embutidos (mortadela, jamón dulce, salchichón, peperoni etc.) el jamón salado ( jamón curado del tipo que sea), los vegetales en salazón, los frutos secos salados, los quesos con sal, etc.
Por otro lado se ha comprobado cómo la ingestión de alimentos ricos en potasio ayuda a contrarrestar los niveles de sodio y restaura el equilibrio.
Se recominedan verduras, hortalizas, fruta, legumbres e hidratos de carbono complejos (pasta, arroz) y alimentos ricos en potasio en general.
Una mala alimentación con exceso de sal y de alcohol, y falta de proteínas y nutrientes.
Una vida muy sedentaria. Fluctuaciones hormonales (embarazo, menopausia).
Trastornos hepáticos, cardiacos o renales, que hacen desequilibrar la balanza y provocan que los tejidos acumulen fluidos. Uso de ciertos medicamentos.
¿Es agua o es tu peso?
La retención de líquidos puede ser síntoma de algún padecimiento anormal en el cuerpo