En fin, nuestra vida transcurre entre años, meses, semanas y días y el tiempo siempre en contra nuestra. Si esperamos algo bueno, tarda tanto en llegar en cambio, las malas noticias llegan tan pronto. Si disfrutamos algo bello, pasa tan rápido en contraste, el dolor parece que llegó para quedarse.
Nos cuesta tanto entender que cada cosa tiene su tiempo y por más que tratemos de alterarlo, sólo conseguiremos hacerlo más difícil y a fin de cuentas, tomará su lugar en el momento preciso.
Lamentarme por lo que no me es posible hacer, porque no me alcanza el tiempo.
No analizar mi hoy, mi ahora, mis actuales fuerzas, debilidades y posibilidades.
No saber lo que busco ni para qué soy bueno.
No disfrutar el hoy, ni planear el futuro por estar lamentándose sobre el fracaso del ayer.
Vivir sin ponerme metas fijas a corto, mediano y largo plazo.
No decidirme nunca a realizar algo porque no encuentro el tiempo.
No realizar esos cambios en mi vida de forma inmediata o poco a poco, aunque sé que son necesarios.
No buscar oportunidades.
Quejarse de algo y no hacer nada por mejorarlo.
Llegar tarde y fastidiado por lo que no alcancé a hacer o dejé a medias.
Conformarse con hacer poco y hacerlo mal.
No darse cuenta que el mundo está allí para ser conquistado por usted.
Tenemos todo el tiempo del mundo lo importante es saber optimizarlo de manera que nos alcance para lograr nuestros objetivos y metas.
Para planear las actividades, resulta eficaz una agenda, ya sea individual o familiar, en la que se pueda marcar acontecimientos mediatos e inmediatos, para estar preparados cuando se presenten.
Hay gente que cree que pierde su tiempo planeando. Nada más falso, pues el tiempo que se invierte en la planeación se notará cuando actuemos con menos equivocaciones e imprevistos y con mejores resultados.
Ordenar nuestra planeación en prioridades: hay cosas importantes que no podemos dejar de hacer y hay otras urgentes, que no admiten demora.
Es conveniente utilizar el tiempo para lograr nuestros objetivos. Teniendo en cuenta que cada pequeño lapso de tiempo, nunca se recuperará.
Tenemos todo el tiempo del mundo lo importante es saber optimizarlo de manera que nos alcance para lograr nuestros objetivos y metas.