Por la seguridad de él, evite dejar botones, alfileres, cuchillos, tijeras, velas, tornillos, clavos y otros objetos pequeños y filosos en lugares a los que tenga acceso.
Ponga también bien alto y bajo llave fósforos, detergentes, medicamentos, insecticidas y desinfectantes. Tampoco le permita gatear o caminar por la cocina porque podría querer agarrar sartenes, ollas y sufrir quemaduras.
En cuanto a las verrugas en la planta de los pies, lo que se les puede decir es que duelen un mundo e incapacitan mucho.
Por otra parte, los hongos en las plantas de los pies hacen que éstas se enrojezcan, se pelen y se agrieten.
En general no debe prestarse poca atención a los pies porque pasan la factura en malos olores, dolores y apariencia descuidada. Tanto más importante es cuidarlos si la persona padece diabetes o tiene los humores corporales fuertes.
Los zapatos muy puntiagudos favorecen el desarrollo de hongos en los pies, ya que mantienen los dedos muy apretados hacia adelante.
Prefiera los zapatos de cuero y las medias de algodón.
Si tiene hongos en los pies, lávese bien las manos y evite rascarse la cabeza, rostro u otra parte del cuerpo porque puede extenderlos.