La correspondencia es el medio de comunicación tradicional por excelencia. Nuestros abuelos, bisabuelos, y mucho antes que ellos, sus padres, la utilizaban para no perder el contacto con sus seres más queridos. Una carta era para ellos un documento realmente valioso que se cuidaba y se guardaba, para leerla varias veces.
Hoy ya no escribimos cartas, todos preferimos otros medios, pero, si nos detenemos a pensar en ello, ¿es posible transmitir a través del teléfono esa profundidad de sentimientos que caracteriza a la correspondencia escrita? Las cartas entre amigos y familiares próximos añaden algo realmente inapreciable a las relaciones, sobre todo cuando existe una ausencia. Ese tipo de comunicación añade y remedia dimensiones que sin las cartas de por medio no existirían.
Además, una carta puede decir mucho de quien la envía. A través de su presentación se pueden averiguar cientos de características personales sobre la persona que nos escribe, que de otra forma sería imposible llegar a descubrir. Es preferible que las cartas personales y amistosas vayan escritas a mano. La utilización de la computadora o máquina de escribir, uno de los vicios más usuales hoy día, confiere una sensación de frialdad a este tipo de misivas que conviene evitar.
Por ejemplo, a nadie le gustaría recibir una carta de su esposo con el mismo estilo, papel y escritura que la de la notificación de una multa o de una cuenta. Lo mismo ocurre con otro tipo de cartas.
Rehabilitación de tramo Ojo de Agua - Cerro Pelado - Alto Chibrital
Rehabilitación de carretera para corregimiento de Alto Jesús
Alto de Jesús - Murciélago - Alto El Prado
Nuevo camino El Cobrizo - Llano Bonito - Birigua - Guivale
Guayabito - Virotal
Se solicitó también la construcción de nuevas escuelas, puentes colgantes, letrinación y teléfonos públicos para la totalidad de los corregimientos en varios puntos.