Variedades

Escribiendo entre ataques

Luego de muchos años, es difícil imaginar al autor de “Crimen y castigo” viviendo lapsos epilépticos.


F iódor Dostoyevski, el escritor ruso que escribió la novela “Crimen y castigo”, dejó muchas obras que han pasado la prueba canónica del tiempo.

Este libro, que ha formado generaciones de escritores en diversos rincones, presentó una historia de novela negra con el ingrediente de novela sicológica.

 

Lo que poco se sabe es que detrás del escritor, había una persona que sufrió de ataques epilépticos.

Esta enfermedad no fue impedimento para que el ruso dedicara parte de su vida a la narrativa, permiso que obtuvo del gobierno.

 

Pero esta no fue la única muralla que saltó el novelista, famoso por indagar hasta el fondo del pensamiento de los personajes, también fue atraído por el alcohol, adicción esta que le puso en apuros durante muchos años.

Fiódor, por las deudas para este vicio, pedía adelantos a los editores, que luego lo obligaban a escribir para entregar textos por sumas adelantadas. Una novela que retrata este pasaje es “El jugador”, dictada a su secretaria en cuatro semanas. Esta fue la obra que menos tiempo requirió del novelista.

En vida, el escriba reconoció que su obra capital es “El idiota”, y no “Crimen y castigo”, obra que la crítica ha valorado como tal.

 

Como otros jóvenes rusos que leían literatura francesa vivió el destierro a Siberia y fue condenado a muerte. Salvó su vida minutos antes de la ejecución. Lo que no pudo evitar fue cuatro años de trabajos forzados en Siberia.


Gustave Flaubert, el creador de “Madame Bovary”, también vivió con ataques epilépticos. A diferencia de Fiódor, Flaubert sí escribía sobre su mal. Lo hizo en varias ocasiones.

Describió: “Mis ataques llegan como un remolino de ideas e imágenes en mi pobre cerebro, durante el cual parecía que mi conciencia, que mi yo, se hundía como un velero en una tormenta.

 

También sufrió dolor.

“Me asaltaban oleadas de recuerdos, veía encendidas alucinaciones, me brotaba espuma de la boca, movía el brazo derecho sin control, caía en un estado de trance durante unos diez minutos y vomitaba”.

En esta declaración afirma que el francés intentaba recordar luego los segundos y minutos trágicos de la enfermedad que en aquellos tiempos no era controlada con fármacos.

Guy de Maupassant, nacido en Francia, no está en la historia como uno de los genios del cuento sino el genio del relato breve. también armó sus historias entre ataques epilépticos.

El cuentista, a diferencia de Fiódor, renunció a su vida aristócrata cuando su carrera literaria empezó a despegar, pero al igual que el ruso murió joven, a los 42 años.

De Maupassant, de joven, perteneció al grupo literario que tenía como centro al reconocido novelista Gustave Flaubert, de quien era amigo Maupassant, y de quien recibió su formación literaria.


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352175
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América