El doctor Bey Mario Lombana parte de la sociedad panameña de cardiología, sostiene que "todo lo referido a la prevención de los ataques cardiacos tiene un papel importante y, por lo tanto, hay que tratar de evitar que se vayan produciendo las enfermedades vasculares que después van a terminar repercutiendo en el nivel cardíaco o cerebral como causa, no sólo de muerte, sino también de invalidez". Existe un factor inmodificable que es genético, que hace que algunas personas tengan mayor predisposición a las enfermedades cardíacas, por lo cual es necesario un mayor control sobre los factores de riesgo.
El tabaco aumenta 10 veces la posibilidad de desarrollar un infarto de miocardio. El dejar de fumar disminuye el riesgo en pocos meses y al cabo de pocos años es equivalente al de los no fumadores.
Hacer ejercicio es bueno para los músculos del corazón y la salud en general. Puede ayudarle a perder peso, mantener bajo control el colesterol y la presión sanguínea, reducir el estrés y mejorar su estado de ánimo. L ombana asegura que es mucho lo que se ha investigado y publicado sobre enfermedades cardiovasculares y, especialmente, sobre infarto. Pero más allá de los avances que se han obtenido, los especialistas no dejan de insistir en la necesidad de tomar conciencia acerca de la importancia de modificar el estilo de vida. En ello, aseguran, estaría la clave para vivir más años, con mayor calidad.
Siga el plan de tratamiento de su médico.
Pierda peso si lo necesita.
Tómelo con calma al principio. Evite el estrés.
Comience a hacer ejercicio cuando el médico le indique que está bien.
Deje de fumar. Es el principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y se puede controlar.
Se debe disminuir la ingesta de colesterol y grasas saturadas de origen animal, empleando, en su lugar, aceites vegetales, y adoptando el hábito de comer raciones más pequeñas.