Un viaje que le permitió ponerse en sintonía con el poder infinito, que le enseñó a autodescubrirse, reeducarse, pasar de espectador a protagonista en este universo en donde una herramienta para el éxito es comprender que hay una energía que mantiene las cosas como son, realiza Alfonso Lara Castilla en su obra "Escucha...tu Espacio Interior".
En esta aventura a la que nos invita este escritor motivador de cambios en la conducta y vida de las personas para edificar un futuro de bienestar, paz y logros individuales y colectivos, él fue confrontado con sus objetivos, visión e ideales, cualidades, temores y potenciales, los unos que actuaban como zancadilla en su andar hacia la autorrealización personal y los otros como palanca propulsora. Era necesario este enfrentamiento para que fuera capaz de obtener el ansiado fruto de aflorar como ser humano consciente de que tiene un propósito en la vida, de que no es por mero azar que ha sido puesto en este mundo.
"Con alegría y orgullo confirmé que era un ser integrante de la especie humana con una historia irrepetible. Dotado de armonía...y de equilibrio interior".
Pero, esta aceptación de sí mismo se dio sobre la marcha en este peregrinaje por su interior y luego de que analizó múltiples cuestionamientos que anidaban en su mente, tales como: "¿Seré capaz de edificar mi vida partiendo de lo que realmente soy? ¿Podré aceptarme si descubro que tengo limitaciones o enfermedades que debo superar? ¿Verdaderamente acepto este cuerpo, este rostro, este tamaño, este color de piel...esta realidad económica y social en la que nací".
Atreverse a vivir la vida siendo uno, aceptándose con virtudes y defectos, como "ser humano limitado, incompleto y finito", pero proyectándose a la colectividad sin temores, seguros de que se está armado con herramientas que permitirán hacer del viaje menos azaroso, es de por sí un gran logro, se deriva de los planteamientos del escritor, quien en otra parte de su libro enfoca en la importancia de escoger el sendero apropiado que le permita satisfacer sus necesidades sin dejar de lado al resto de las personas, que reafirme su vida, que le enriquezca y le ayude a trascender.
El daño profundo que causan el egoísmo, envidia, intolerancia, desamor y otros males humanos es tema también de este filosofar de Alfonso Lara Castilla. En el recorrido enriquecedor que se realiza a través de la lectura de cada párrafo de este libro, a través de la contemplación de una flama envía mensajes edificadores: "...con lentitud coloqué la flama en la palma de mi mano...deseando firmemente vivir la experiencia...
"Cuando uno escribe quiere ver resultados, quiere ver el efecto; sientes que no sirve si no hay retroalimentación", asegura Elizabeth, quien se encontraba en un seminario en Guatemala cuando se anunció que había sido distinguida por tercera vez.
En 1998, obtuvo el primer puesto en el concurso de prensa del Colegio Nacional de Periodistas en la categoría estudiantil con un tema de libertad de expresión. Ese mismo año ganó un premio Aguila Dorada en el periódico cristiano "Los Hechos", con un trabajo sobre violencia doméstica.
Los mencionados forman parte del equipo humano que trabaja en un diario que se ha ganado un lugar especial en la opinión pública por su compromiso con la verdad y la justicia.