La alcoba o el “den” de muchos jóvenes adolescentes refleja la orientación de sus preferencias , en cuanto a profesión o pasatiempo se refiere.
Por ello, el tema marino es el ideal para quienes esperan ir al interior y desconectarse de la ciudad. Pero al volver a la rutina semanal, lo mejor es trasladar todo aquello que evoque aquel lugar de ensueño sin gastar mucho y dejar de ser prácticos en el intento.
Dentro de la decoración marina, el principal punto a relucir son las paredes, las cuales pueden ser ilustradas o ambientadas con escalas tonales, o bien pueden ser pintadas en color neutral. Esta última opción requiere la colocación de muebles y objetos decorativos propios del tema a desarrollar, para que sea un espacio temático.
Otro paso que hay que tener en cuenta es la ambientación de la habitación respecto “al horizonte”. Esta puede asemejar la playa o mar adentro y, dependiendo del estado de ánimo que se quiere expresar, se puede variar la escala tonal azul.
También se puede pintar el techo en azul y poner una alfombra o mosaico turquesa o “aqua”, para crear la atmósfera más clara del mar.
Si lo que se quiere es crear un cuarto neutral con objetos temáticos, los detalles decorativos son la opción.
La diseñadora de interiores Carmen García de Villalaz, nos dice que lo que está de moda para esta decoración es el “beach wood” o la madera vetusta y rústica que el mar deja en la orilla.
La arena dentro de botellas de vidrio nos ubica en el lugar, y las conchas y estrellas de mar sirven de esquineras. Una tabla de “surf” o una pecera irían perfecto.