Variedades

Especuladores los tienen en la mira


Que no hay “enemigo” pequeño, que no necesariamente el que más labia tiene es el que tiene al toro por los cuernos quedó demostrado en la pieza teatral “Balbosas”, donde reír es la tónica entre el público, aunque le pinten una situación similar a alguna vivida y que en su momento le dejó un sabor amargo.

El pan de cada día para la pareja de recién casados Dolores y Chicho, interpretados por Yilca Arosemena y Carlos Caballero, es la búsqueda infructuosa de un hogar.

 

No podían creer que la suerte estuviese de su lado cuando apareció en su vida, con una oferta increíble, un agente vendedor de Baldosa a baldosa y Apartamentos Claroscuro, el Sr. Caporla.

Ellos, de bajos recursos económicos, sin necesidad de quedar presos en una deuda interminable, sin intermediarios, podrían llegar a ser dueños de su apartamento. De todas las baldosas, comprándolas una a una, al ritmo que pudieran. Sin tretas, creían.

 

Escucharon las reglas del juego y jugaron, como los mejores, el juego del calculador y exitoso vendedor, que sueña que su hijo le siga los pasos.

Fue un juego divertido para unos, lleno de tensión para todos, como el día a día del inquilino que sabe que si se atrasa un mes puede quedar de patitas en la calle o que le apliquen alguna cláusula del contrato que firmó emocionado por tener algo propio, confiando en que podría cumplirlo y que no había doble agenda por parte del vendedor, quien, a final de cuentas, solo sigue instrucciones, ya que también tiene en juego su futuro.

Entre privaciones y ajustes de cinturón, todo por amor, la pareja sobrevive, entre susto y susto.

 

Se adapta a la situación y hace que le salgan canas verdes al vendedor que la ve como una mancha en su exitosa carrera.


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729810
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América