La esperanza de vida a largo plazo después de un diagnóstico de cáncer es mayor de lo que indican las evaluaciones convencionales "a menudo demasiado pesimistas", según un epidemiólogo alemán cuya investigación es publicada el sábado por la revista científica británcia The Lancet.
Esta investigación, que analizó las tasas de supervivencia a largo plazo, permitirá a médicos y pacientes combatir el desaliento o la depresión debido al hecho de que las proyecciones en materia de superviviencia son a menudo demasiado pesimistas y proceden de datos soprepasados, señala el científico.
Para este estudio, el profesor Hermann Brenner, del departamento de epidemiología del Centro de Investigaciones sobre el Envejecimiento de Heidelberg (suroeste de Alemania), utilizó los datos de registros de cáncer norteamericanos para una población de 24 millones de habitantes entre 1973 y 1998. Y los analizó con dos métodos distintos.
Brenner señala que las evaluaciones convencionales de las tasas de supervivencia después de un cancer son "demasiado pesimistas, ya que no tienen en cuenta los recientes progresos" en materia de tratamiento y de diagnóstico precoz de los cánceres.
Pero la máquina no es precisamente quien tiene la última palabra. Por esta razón pasan nuevamente por revisión humana en donde es sorprendente ver cómo los operadores con un teléfono en cada mano, encienden y teclean los mismos con una habilidad y rapidez increíbles.
Seguidamente, cada equipo queda inscrito con su serie, pasando luego al empaquetamiento individual y acto seguido, a las cajas por decenas.
No obstante, el simple chequeo de una máquina y de revisión humana tampoco son pruebas suficientes de la calidad y resistencia de los teléfonos, por lo que pruebas muy duras son aplicadas al equipo.
En uno de los pisos de la fábrica de celulares Samsung está ubicado el Departamento de Pruebas. Allí los sofisticados teléfonos son sometidos durante 15 tandas a temperaturas desde los 85 grados a - 40° grados.
Fuera de esto se les coloca durante largo rato en los ciclos de una lavadora en movimiento, al igual que unas máquinas especiales se dedican a sacarle las antenas unas 10 mil veces a cada uno, mil 500 veces desmontan la batería, y les ponen la conexión 10 mil veces.
Pero dentro de las pruebas también se comprenden los test por desgaste o fricción aplicados unas mil 500 veces, de rotación 40 mil veces, y como si fuera poco se les aplican cinco golpes con una carga de 500 gramos de peso.
Estos teléfonos también son abiertos y cerrados en unas 40 ocasiones, además de tecleados unas 31 veces. Pero quizás la prueba que más dolorosa resulta ante los ojos de quienes tienen la oportunidad de visitar esta fábrica, son las caídas leves que se le ocasionan, al igual que las tiradas en distintas formas, y la prueba de fuego: "los lindos teléfonos Samsung son lanzados desde una altura considerable".
Si después de estas "pequeñas pruebas" el teléfono funciona como es debido, está listo para salir al mercado y realizar todas las comunicaciones que se le demanden.
Conteste ahora... ¿Se le había ocurrido alguna vez por todo lo que tiene que pasar un celular antes de estar en sus manos?...