Esta es una historia de amor que ha llevado a Ramón y Yeraldín a convertirse en papás jóvenes sin haberlo planeado, y es que Ramón tiene 17 años y Yeraldin 18 y van a tener la responsabilidad de criar al primer hijo que dentro de dos meses nacerá.
Ramón y Yeraldin Serrano, se conocieron hace años en el colegio, eran compañeros de salón. "Nos hicimos amigos durante un año y después novios", confesaron.
"Todo iba bien hasta que comenzamos a tener relaciones sexuales y Yeraldín quedó embarazada", recuerda Ramón.
Cuando supo de su paternidad sintió temor y sus sentimientos eran confusos. Sin embargo, lo asumió con madurez. "Estaba muy asustada, pero tratamos de tomar las cosas con calma y pedimos ayuda y consejos".
Al principio lo ocultaron, pero cuando decidieron seguir con el embarazo lo comunicaron a sus familias. Para Yeraldin las cosas no fueron fáciles con su madre, pero luego todo se calmó y ella la apoya en la decisión de tener a su hijo.
Ramón a su hijo quiere darle un buen ejemplo, inculcarle una serie de valores para que escoja lo que lo haga feliz en su vida". Entre las herencias quiere "transmitirle ese amor por la vida, la sinceridad, la nobleza y la franqueza de sus sentimientos y que no tome las decisiones apresuradamente como su madre y yo".
Ramón y Yeraldin le recomiendan a los jóvenes que esperen hasta que de hecho estén preparados. Esperen hasta que amen a alguien y quieran estar con esa persona. Esperen hasta que sea el momento adecuado.
Esperen hasta que amen a alguien y sepan que van a permanecer juntos y tener una familia o solamente hasta que tengan las condiciones adecuadas para brindarle todas las oportunidades que necesiten sus hijos.