Los espermatozoides están dotados de detectores de las fuentes de calor que emiten los óvulos, y ello les permiten actuar como si fueran misiles tierra-aire lanzados contra un avión, aseguraron investigadores del Instituto Weizman de Rehovot, cerca de Tel Aviv. Este descubrimiento podría revolucionar las técnicas de fecundación artificial según informa "Interface", una publicación del Instituto Weizman.
"Los espermatozoides tienen muchas cosas en común con los misiles guiados por fuentes de calor que son disparados contra aviones y otros objetivos militares", puede leerse en dicho artículo. Las investigaciones realizadas con espermatozoides de conejo mostraron que los espermatozoides encontraban su camino hacia el óvulo gracias a las fuentes de calor que emite éste último.