Tom Cruise y Michael Davis Sapir son viejos conocidos y ésta no es la primera vez que se ven las caras en los tribunales. El actor estadounidense fue acusado de espionaje por intervenir las llamadas telefónicas de Sapir, periodista y editor de una revista.
Según los resultados de la investigación, el astro de Hollywood contrató al detective privado Anthony Pellicano para intervenir su línea telefónica, por lo cual el periodista exige el pago de 5 millones de dólares a fin de resarcir el daño causado, informó el portal de noticias TMZ.
El pleito entre Cruise y Sapir surgió en 2001, cuando el actor demandó a Michael Davis por injuria y exigía el pago de 100 millones de dólares debido a que éste afirmaba tener un video en el que se demostraba que el artista tenía preferencias por las personas de su mismo sexo.
El caso se resolvió sin problemas mayores, pues ambas partes acordaron que el audiovisual no existía. Sin embargo, ahora Sapir sostiene que el investigador privado hizo grabaciones ilegales a su número de teléfono durante el tiempo en que duraron los juicios de 2001.
“Estas acusaciones son basura, nosotros nunca contratamos a Pellicano para que trabajara en el caso Sapir”, dijo el abogado del actor.
Hasta el momento, Cruise y su representante no se han pronunciado al respecto.
Pero se sabe que Pellicano ha sido empleado para diversos servicios por figuras como Michael Jackson, Steven Seagal, Sylvester Stallone y el mismo Tom Cruise, quien durante 2001 lo contrató para ejecutar investigaciones en torno a su divorcio de Nicole Kidman.
Esta vez, el actor lo requirió para espiar a Michael Davis Sapir, editor de la revista Bold Magazine (competencia de LA Weekly), de acuerdo con su demanda ante el tribunal de California.
"La demanda se levanta por la intervención furtiva e ilegal del teléfono del quejoso (Davis), e invasión de privacidad por el notable detective privado Anthony Pellicano, a beneficio de Tom Cruise", se lee en el documento.
Invasión de privacidad, intercepción de comunicaciones y despliegue de información confidencial son las quejas que aparecen en el texto, firmado por la Corte Superior del Estado de California.