Razones le sobran a María Sofía Sayavedra Pace para sentirse afortunada, y de ello nos hará partícipe en esta entrevista que les permitirá percatarse de que ella forma parte de los jóvenes que hacen la diferencia, que pueden ser modelos para los que están desorientados, descarriados, faltos de alicientes y de motivos para confiar en sí mismos, en la vida y en los demás.
Para María Sofía, el principal reto de la juventud en el siglo XXI es "creer en las personas por lo que son y no por lo que tienen, ya que vivimos en un mundo materialista y consumista que en un momento dado puede llegar a confundir a los jóvenes sobre el significado de los valores morales", y ella ve con optimismo el mañana y hace tanto como puede por ser arquitecta de un mundo mejor, lo cual sería posible si se erradicaran "la hipocresía, la mentira, el materialismo, el odio y el egoísmo".
Sagitario, capitalina, hace tres años empezó su carrera teatral en el ABA, a raíz de un curso que tomó allí y que la catapultó y la hizo enamorarse del tablado.
Ser actriz significa para esta chica de 16 años "cumplir una meta que me propuse desde muy pequeña, siempre quise actuar, por lo que quiero continuar perfeccionándome para llegar lejos en un futuro. Deseo llegar a tener la oportunidad de estudiar “Performing Arts” en el exterior. Mis sueños están en un escenario”, dice, con el entusiasmo que la caracteriza.
Leer, ver musicales por internet, escuchar música, ir al gimnasio, son sus pasatiempos y además de la danza y la actuación, ama cantar.
Entre las razones por las que se siente afortunada están: “Dios está conmigo, mi familia, mis amigos, las oportunidades que se me han presentado desde muy pequeña, los errores, (siempre aprendo de ellos), los valores que me han enseñado, he aprendido a ser perseverante, mi profesor de canto, Salomón Andión (es una persona a la que quiero mucho y me ha cambiado la forma de ver la vida, he aprendido mucho de él, tanto en las clases de canto como persona) y los talentos que he podido desarrollar.
Cuando le pedimos el nombre de cinco grandes personajes del mundo, de cualquier época, que admira, mencionó a Audrey Hepburn, Ana Frank, Andrea Bocelli, la Madre Teresa de Calcuta y Anne Hathaway.
Ana Frank, explicó porque “desde muy pequeña veía a mi mamá leyendo el “DIARIO DE ANA FRANK”, tenía gran curiosidad de saber qué tenía ese libro que le gustaba tanto. Una noche recuerdo que le pedí que me lo leyera y lo demás fue historia. Me sorprendió la forma en que vivió una niña de tan solo 13 años junto a su papá, mamá, hermana; una familia amiga y un dentista en cuatro paredes LITERALMENTE durante casi 3 años. Me llamó mucho la atención cómo fue madurando ella a través de su diario y como se convirtió de ser “la niña de papi” a una joven con mentalidad de adulta en tan poco tiempo”.