El Festival es un esfuerzo de Danilo Pérez, Mauricio Smith y Guille Valderrama que está sentando un precedente en Panamá, que vive un despertar musical que es maravilloso, puso de manifiesto nuestro interlocutor.
Hasta hace un mes Ferrán estuvo en Puerto Rico, donde trabajó como baterista profesional y durante el Festival -que culmina hoy sábado e incluye presentaciones desde la 1: 00 p.m. en Plaza Catedral- ha participado en las Clínicas de Audio y de Grabación que están realizando los músicos participantes.
Sobre su vocación musical, Ferrán dijo que se lo debe a su padre, gran apreciador de este arte. Recuerda que "a los 12 años mi padre me compró una batería". Hoy Ferrán es baterista profesional, ingeniero de sonido y productor, en la tierra de Gilberto Santa Rosa, Marc Antony y Olga Tañón. Nación que "tiene una gran cultura y tradición de música fuerte. Una industria muy fuerte respalda a la música".
"El Panamá Jazz Festival crea una iniciativa de educación musical en Panamá", reiteró y aplaudió la labor de la Fundación Danilo Pérez.
Invita a la comunidad a disfrutar del Festival. Las clases, según dijo, han tenido una buena receptividad, al igual que los conciertos, tanto aquellos en áreas cerradas como los que se dan al aire libre. Y el audio ha estado espectacular.
"¡Tremendo! Es una calidad de música increíble", dijo una y otra vez y está orgulloso por la excelencia de que se hace gala en el Festival. Orgullo porque Panamá sea el anfitrión de esta fiesta musical, porque el talento nacional y el folclore, su música se lucen y dan a conocer. Mencionó cómo la apreciación musical se despierta desde la niñez. Aplaudió la presentación de "Voces y tambores, un grupo de percusionistas y niños. Eran 4 niñas cantalantes, dos niños tocando los tambores y el maestro. ¡Fue maravilloso!"
Finalmente, este músico de 26 años, que cuando niño estudió en la escuela de música de Guille Valderrama en Obarrio y no se perdió ningún Jamboree en ATLAPA, opina que Panamá "está en una posición de un desarrollo musical muy grande. La apreciación de la música y las artes ha avanzado mucho y esto es producto de un esfuerzo generacional. "Se nota en el incremento de bandas, de artistas y gente que apoya la música. Ha habido un cambio de mentalidad".
La música es una carrera como otra, que a veces se asocia con una ganancia monetaria. Pero, ante todo, llena mucho y paga espiritualmente. Permite una búsqueda personal mayor, pero todas dan esa oportunidad. Lo importante es la pasión que se pone en ellas, el entusiasmo, la dedicación.
En este caso se busca captar el hidrógeno, un futuro combustible mundial, y, en el caso de los metales sobrantes, podrán ser utilizados o reciclados como materiales de construcción, relleno asfáltico y de tipo PVC.
"Es una iniciativa que permite que se revierta en ganancia para el país, ya que actualmente se han llevado conversaciones con personal de alto nivel del gobierno de Panamá y se busca seguir conversando al respecto", dijo el vice presidente de Startech.
Otro aspecto que buscaría Startech en nuestro país, sería llegar a un acuerdo con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para hacerse cargo de los desechos de los barcos o cruceros que pasan por nuestro país, sin ningún perjuicio para el medio ambiente.
Aunque ambas opiniones se muestras dentro de dos ambientes diferentes, Mosquera piensa que sería una iniciativa positiva para el país y de ser aplicado tendría que dedicarse a otras opciones que antes realizaba como el cortar cabello en su comunidad de Kuna Nega.
Un negocio donde, al parecer, ha proliferado en los últimos años en cada esquina de los barrios de la ciudad, tal como a ocurrido con la recolección de materiales para reciclar donde, incluso, la ciudad a quedado sin tapas en las calles.
Mientras tanto, decenas de hombres y niños siguen buscando entre los escombros de basura papel y metal para hacerse algo para como hacerle frente a la vida y a los altos costos que a la misma ha generado.