Emocionada al punto de contener las lágrimas, Thalía aceptó su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood a nombre personal y de todas las mujeres hispanas.
“Para mí es un honor, como mexicana, poder representar a toda mujer latina que está alrededor del mundo arrasando en grande. Este reconocimiento no solo es mío, sino de todas nosotras...”.
La cantante, actriz y empresaria se mostró tan contenta que hasta hizo una pose de yoga (parada sobre un pie sujetándose el otro con la mano), posó con la bandera mexicana y se dejó fotografiar sonriente junto a su estrella. Habló en inglés y español y firmó autógrafos.
Fue quizás la ceremonia de develación más animada. Los admiradores, la mayoría hombres, cantaron “A quién le importa”. También corearon su nombre y el de su difunta madre, Yolanda, numerosas veces; le trajeron globos azules y blancos y le pidieron al unísono que besara a su esposo, Tommy Mottola.
“Nunca desistas de tus sueños, nunca, porque, sabes, hay un momento en tu vida en que ellos se hacen realidad. Eso es lo que está pasando ahora”.
Su estrella está ubicada afuera del Hotel W Hollywood, cerca de la de Jennifer López y Jennifer Aniston.