A diferencia de los hombres, las mujeres a menudo reaccionan al estrés comiendo más productos con azúcar y grasa, según un estudio.
La incidencia de la diabetes ha aumentado en Canadá y este factor de riesgo puede modificarse para combatir el fenómeno, escribió Peter Smith, del Instituto de Investigación sobre Trabajo y Salud de Toronto (IWH, por sus siglas en inglés).
El estrés laboral parece favorecer la diabetes a través de dos fenómenos.
Por un lado, la diabetes se favorecería por las perturbaciones generadas en el sistema neuroendocrino y el sistema inmune, que provocan una mayor producción de hormonas como el cortisol y la adrenalina, y por otro, por los cambios en la conducta alimentaria y el gasto energético.
Después de haber seguido a 7,443 personas en actividad durante nueve años, los investigadores encontraron que la proporción de casos de diabetes debido al estrés laboral entre las mujeres fue del 19%.
Esta cifra es superior a la relacionada con el tabaco, el alcohol y los ejercicios, pero menor que el riesgo que supone la obesidad.
No se constató la misma relación en los hombres, porque reaccionan diferente, tanto en el plano hormonal como en los hábitos de consumo, dijo Smith.