No basta con los desodorantes, talcos y cremas, el calzado también es culpable del mal olor de los pies.
Y es que si hay que hacer un juicio para saldar responsabilidades, se podría decir que mientras uno es el autor intelectual -el pie porque produce el sudor-, el zapato es el arma homicida que fulmina la nariz y la paciencia de los panameños.
Si no pregúntenselo a Katharine Tuck, una niña de 13 años que recientemente ganó el Concurso Nacional de las Zapatillas Putrefactas en Estados Unidos.
Este evento se realiza con la finalidad de reunir información para saber hasta dónde puede llegar la pestilencia del calzado juvenil.
"Mis zapatillas han logrado ponerse así de sucias y apestosas tan solo con llevarlas cada día para estar en el patio, hacer deporte y simplemente jugar", apuntó la ganadora.
Katharine Tuck se hizo acreedora a 2, 500 dólares y tratamientos para el cuidado des sus pies, pero este es un serio problema.
Además de tratarse de un descuido, los científicos apuntan que el mal olor en el calzado es propiciado también por el estrés.
Esto nos lo corroboró Aquilino Bernal, quiropedista del Centro para el Cuidado de los pies.
Según Bernal, el problema ataca a hombres y mujeres, pero recientemente es notable que los niños y los jóvenes padezcan el llamado "mal olor de los pies" porque también sufren estrés.
Explicó el especialista que el estrés provoca que los poros de la piel se abran más y generen más sudor.
En este aspecto y según estudios realizados por un grupo de científicos estadounidense, se produce tanto sudor que cada zapato y
o zapatilla puede acumular durante un año más de cien litros de sudor y por esto es que huelen mal.
Aunado a esto la planta del pie contiene más de 396 glándulas sudoríparas por centímetro cuadrado. De allí que los zapatos se convierten en reservorios del sudor que producen mal olor.
Melanie y Julieta saben de estas penurias, y no porque sus zapatos huelan mal, porque ellas descubrieron otros métodos para enfrentar su problema, sino porque Vielka, su compañera de habitación y sus zapatillas son "inquilinos indeseables".
Por su parte Bernal indicó que es importante acudir a un especialista ya que se pueden generar otras enfermedades. No obstante, también recalcó que hay que ser más cuidadosos con los pies, ya que hay que secarlos antes de calzarlos, también hay que desinfectar los calzados, ya que con solo lavarlos y ponerlos al sol no es suficiente.
Agregó que un error muy común es "entalcar" el pie, por lo que explicó que los talcos micóticos que existen en el mercado deben ser aplicados entre los dedos, además de que al comprarlos es muy importante que contengan los siguientes ingredientes: ácido úrico, ácido salicídico, óxido de zinc y talco de Venecia.
Otros especialistas aseguran que es importante tomar conciencia porque el mal olor de pies, también conocido como podobromhidrosis, puede considerarse una enfermedad de la piel, ya que, "en un porcentaje altísimo, es originado por una colonización y crecimiento de gérmenes y debe ser considerado como una lesión infecciosa que requiere de tratamiento".
En concreto, la piel puede estar dañada por un germen o por varios gérmenes de distintas familias, como algunas bacterias y hongos, que en su metabolismo generan un gas causante directo del desagradable olor a pies.
Con tanto estrés y sudor en sus pies los científicos presentaron un calzado que respira.
Esta tecnología no es ajena a Panamá, ya que recientemente se inauguró una tienda, de la marca GEOX, que elabora zapatos dotados de suela de goma perforada y recubierta de una estructura microporosa que absorbe y expulsa el sudor impidiendo que el agua entre y así el pie pueda respirar sin ningún tipo de obstáculo.
Estos son los llamados "los zapatos que respiran".
La idea de esta invención nació porque las suelas de goma que mantienen los pies secos y calientes sobretodo en los meses de invierno, no dejan transpirar el pie.Es así como han solucionado este problema con un estes sistema sencillo, en el que a la suela de goma se le han abierto pequeños agujeros en correspondencia con la mayor concentración de glándulas sudoríparas de la planta del pie.
Esta innovación logra que los pies transpiren y así el zapato Geox elimina el sudor del interior del calzado de forma gradual y permite mantener un microclima ideal en el interior de los zapatos dejando los pies secos y a la temperatura justa.
Estresados hasta los pies
Cada vez son más los niños y jóvenes que sufren, pero con un poco de creatividad pueden enfrentar el problema.