Un estudio realizado en Dinamarca sobre el denominado "efecto placebo" pone en entredicho el poder de curar que a menudo se atribuye a la mente.
Un placebo es una sustancia o un dispositivo con el que se trata a un paciente de una enfermedad determinada, haciéndole creer que el tratamiento posee principios activos eficaces.
Desde los años 50 se defendía que muchos enfermos mejoran de sus dolencias, pese a que las píldoras que tomaban no poseían principios curativos, sino una sustancia inocua que sólo servía para poder comparar con los efectos de otras medicinas.
Un equipo de investigadores daneses afirma en un estudio que se publicó en el número de este jueves de la revista New England Journal of Medicine, que los placebos tienen un efecto prácticamente nulo y que no deben ser utilizados fuera del ámbito experimental.
Los resultados de este estudio van a cambiar el modo en que los médicos tratan a muchos de sus pacientes, opina el profesor John Bailar de la Univesidad de Chicago, quien ha escrito un editorial que acompaña a la publicación del informe.
Bailar ha recordado que muchos médicos suministraban un placebo cada vez que tenían que ofrecer un medicamento simplemente para aplacar a un paciente, sin ninguna evidencia de que fuera eficaz.