Los flashes, las cámaras y la fama no siempre han acompañado a Nicole Kidman.
La estrella de Hollywood ha declarado su horrible adolescencia a causa de su elevada altura. Tal y como ha explicado la actriz en una entrevista, los compañeros no se fijaban en ella debido al 1.80 de estatura.
Así, la aclamada estrella ha confesado sus miedos de que a su hija Sunday Rose le ocurra lo mismo que le pasó a ella en su juventud.
Según informó la revista Contact Music, Nicole cuenta que: “Mido 1.80, y con tacones soy aún más alta. Pero ya era así con trece años, fue horrible. No le gustaba a ningún chico, fue algo duro”.
Por ello, la actriz no oculta su temor a que su hija pase por lo mismo en su adolescencia.
“Se parece mucho a su padre, pero ha salido a mí en la altura”, dijo Kidman sobre la pequeña.
Nicole sostiene que, para la edad que tiene, la niña ya sobresale por su tamaño entre el resto de los bebés de su edad.