En su momento Camilla Parker-Bowles, hoy duquesa de Cornualles, fue la mujer más odiada del mundo; por ser la eterna rival de Diana.
Hoy, la rival de Diana es su sucesora; ayer era odiada pero los británicos han comenzado a aceptarla y a hacerse la idea de que Camilla puede convertirse en reina.
Su historia comenzó en un campo de polo de Windsor, en el año 1970; cuando una atrevida Camilla se acercó al príncipe empapada por la lluvia para comentarle: "Mi bisabuela fue amante de su tatarabuelo, Eduardo VII, ¿no le parece exitante?".
La opinión pública no permite que Camilla se anote algún punto, pero es justo decir que en ese entonces sacrificó su amor por el príncipe heredero para que éste hiciera lo correcto.
Le permitió casarse, pero no lo dejó en paz, siguieron siendo amantes de bajo perfil, hasta la muerte de Diana.