Björk, Kylie Minogue, Daft Punk, The White Stripes o The Chemical Brothers. Todos estos artistas han buscado a Michael Gondry para que les haga vídeos de sus canciones. Por su parte, Gondry deseaba con muchas fuerzas tomar las riendas en la dirección de cine y en 2001 hizo con Charlie Kaufman Human Nature, ignorada en aquel momento por los críticos y el público en general.
El eterno resplandor de una mente sin recuerdos, película en la cual un encuentro casual entre Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet), del que podría salir una relación romántica, no siempre tiene los caminos naturales del entendimiento sentimental, sobre todo cuando una parte de la naranja decide borrar las memorias dolorosas e indeseables.
Aunque la extraña presentación del tema tenga algo de lógica, los trucos narrativos de Gondry y Kaufman hacen que de alguna manera un porcentaje de la población de espectadores le resulta poco atractiva la propuesta de este filme. Ciertamente algunos disfrutan de este tipo de historia; otros prefieren pararse de la sala y buscar la cuarta parte del hombre araña en español. Ahora, no hay duda de que en este filme lo primero es la mente y de hecho, queda en el olvido cualquier mala percepción sobre la labor de todos los que intervinieron en él. (4.3)Critica de cine