Aprovechaste el fin de semana largo para irte a la playa, pero esto te trajo consecuencias dolorosas.
Los rayos del sol son inclementes con tu piel y es fácil quemarte o sufrir insolación.
Si estás sufriendo por pasar demasiado tiempo bajo el sol, te recomiendo controlar el ardor colocándote paños mojados de agua fría o té verde frío.
Evita el jabón y cualquier producto con fragancia o alcohol en las áreas quemadas.
No te rasques, aunque te pique, porque puedes causar cicatrices permanentes.
Puedes tomarte una pastilla de acetaminofén (Tylenol), aspirina o ibuprofeno (Advil) para calmar la sensación.
Si la piel se está pelando, resiste la tentación de halártela.
Mientras te recuperas, evita el sol, usa protector solar y ropa que te cubra las áreas afectadas.