Con el inicio de un nuevo año escolar, los padres de familia deben estar pendientes del uso correcto de la mochila de sus hijos, ya que así podrán evitar que se presenten lesiones en el sistema óseo a largo plazo.
En este sentido, no solo hay que tomar en cuenta el peso de la mochila, sino también la forma en que esta se use diariamente.
Como los niños están en la etapa de crecimiento, es fácil que sus huesos adopten malas posiciones, por esto debe evitar las bolsas cruzadas, ya que ejercen mucha presión sobre los hombros, explica la fisioterapeuta Liseika Ojo, del Centro de Medicina Física y Rehabilitación.
Efectos
Un mal uso de las mochilas escolares puede ocasionar cifosis, que se presenta cuando el peso mal distribuido provoca que el niño tome una posición jorobada, reitera.
También se puede generar una lordosis, que sería lo contrario a la cifosis, haciendo que el pequeño saque el vientre.
Otras de las consecuencias que se pueden presentar es la escoliosis, que es la desviación lateral de la columna vertebral y que se da al usar la mochila sobre un solo hombro, explica Fernando Carrizo, fisioterapeuta.
Por su parte, su colega Leysi Velásquez añade que además se pueden presentar dolores al punto de llegar a incapacitar al niño, pues hay que prestar más atención a este tema.
Uso correcto
Lo primero para tomar en cuenta es la elección de una bolsa o mochila acorde con el tamaño y peso del niño.
Si la mochila es a la espalda, debe usarla en ambos hombros lo más fijada al cuerpo y estar lo más cerca al área lumbar.
Los dos tirantes de la mochila deben ser anchos y estar acolchados, procurando que estén apretados para que la mochila quede pegada al cuerpo, explican especialistas.
Por su parte, Liseika Ojo recomienda usar bolsas con rueditas, que pueden girar y así su traslado sea más cómodo.
No obstante, se debe transportar al lateral al cuerpo, no arrastrada como se acostumbra, porque también puede ocasionar lesiones en los codos y hombros.
Cuando vayan a levantar las mochilas con rueditas, deben flexionar las rodillas para que no se dé un cambio brusco que pueda terminar en un daño.
Si el peso está siendo excesivo, los padres deben tratar de disminuir a lo necesario que deba cargar y al llegar al hogar hacer ejercicios de estiramiento.